Tarjetas, con señas de identidad para reencontrar nuestro propio yo.
Tarjetas, donde plasmar los valores y metas conseguidas.
Tarjetas, para dar en las narices a los demás.
Tarjetas, para la autocomplacencia.
Tarjetas, para los amigos, para los familiares...
Tarjetas, de cara a la galería.
Tarjetas, que explican nuestra posición social.
Tarjetas, básicas, engoladas, artísticas, prepotentes,rebuscadas...
Tarjetas, para subir peldaños.
Tarjetas, para gritar al mundo que hemos triunfado.
Tarjetas, para nuevos encuentros.
Tarjetas, para que nadie se olvide que existimos.
Tarjetas, de compromiso.
Tarjetas, para demostrar nuestro prestigio.
Tarjetas, para vestir nuestra propia desnudez.
Tarjetas, para perpetuarnos en el tiempo.
Tarjetas, para certificar que somos alguien.
Tarjetas, como intercambio de personalidades.
Tarjetas, tarjetas, tarjetas...
Parece ser que sin tarjetas no somos nada.¡¡ con lo bien que vivian siglos atras sin ellas!!!! y nosotr@s nos complicamos la vida. Besitos.
ResponderEliminarNunca lo había visto de ese modo, pero es cierto, las tarjetas son nuestro currículum, y ya se sabe, hemos venido al mundo a amar y ser amados, lo demás es currículum.
ResponderEliminarUn abrazo.
Pos está bien, no cabia nada. Hasta en nuestro velorio repartirán tarjetas. Un abrazo.
ResponderEliminarDebo estar fuera de este mundo: las últimas tarjetas que tuve fueron en el año 1970 del pasado siglo.
ResponderEliminarNo soy nadie y no me importa.
Y en este mundo donde la presentación y la apariencia es tan importante, hay tarjetas hasta de visita...
ResponderEliminarUn abrazo
Como somos...claro como nuestras tarjetas
ResponderEliminarYo me quedo con un recuerdo que era la tarjeta-dispensa, que se llevaba al cole cuando uno había faltado. No sé como lo harán ahora.
Saludos
pronto inventarán, Mari Paz, tarjetas de identidad para el día, para la tarde, para la noche: tantos yoes nos habitan, y a todos queremos darles carta de naturaleza, de ahí que tanta gente tire de tarjetero y parezca eso un museo de estampitas, ojú, qué desvarío.
ResponderEliminarsaludos blogueros
Tarjetas: espejos hechos a medida. No tengo tarjeta pero tengo blog, jajaja. Besos.
ResponderEliminarY aunque no se tengan tarjetas, tambien se hacen todas esas cosas...bueno, no siempre.
ResponderEliminarUn abrazo.
No tengo Facebook ni tarjetas, ¡Dios no existo...! un saludo.
ResponderEliminarCreo que soy de otro mundo, no tengo ninguna tarjeta, bueno si, una amarilla que me echaron jugando al futbol en mis años de futbolero ,je,je,...Un saludo…TONY
ResponderEliminarque bonita tarjeta!!
ResponderEliminara mi me encantan y dicen bastante de quien las entrega ,no solo sus datos públicos / profesionales.
Unbesazo
Algunas veces, simplemente, tarjetas para comer.
ResponderEliminarNunca necesité tarjetas, además las que me dan, siempre se me pierden. Beso.
Muchas gracias amigos por vuestros comentarios. Hace poco me hice unas tarjetas y cuando las vi enseguida se me ocurrió escribir acerca de ellas con sentido del humor y con ironia.
ResponderEliminarSon muchas las personas que me piden como poder entrar en mi blog, porque de vez en cuado pongo alguna entrada sobre la vida del pueblo y cuelgo videos. Los que están fuera en otras provincias disfrutan mucho con ello.Les daba un papelucho muy cutre y me daba un poco de verguenza, jejeje
pues yo no tengo tarjeta de presentación... biquiños,
ResponderEliminar