29 de junio de 2020

JULIA


Me llegaba la semana pasada la  triste noticia de que, Julia nos había dejado y mi corazón se llenaba de tristeza.
Julita, como le llamábamos aquellos íntimos amigos, llevaba mucho tiempo luchando con esa horrible enfermedad a la que no quiero ni nombrar.
Era enfermera vocacional. Trabajó en la UCI donde realizó una enorme labor a lo largo de su vida laboral. Y allí, junto a sus compañeras, se ha ido. Custodiada, cuidada y amada por todas ellas.
Una de ellas ha dejado en su muro de Facebook un texto muy emotivo recordándola.
Conocí a Julia por medio de Maricarmen, una amiga andaluza.
Desde el primer momento me cautivó su carácter afable y cariñoso. Tenía una sonrisa siempre a flor de piel que te animaba a acercarte a ella. 
Y tenía un sentido del humor muy característico.
Vivía en Madrid, por lo que tuvimos pocas oportunidades de estar juntas, pero eso no evitó que forjáramos una bonita amistad a lo largo de estos años.
Ambas celebrábamos en Enero. Como buenas Acuarios amamos la vida y la gente. No faltábamos a la cita de felicitarnos cada año.
Julia ha dejado una estela de bondad en todos aquellos que tuvimos la suerte de conocerla.
Era lectora del Baúl de Laika. Siempre dispuesta a echarme un piropo por mis escritos y mis fotografías.




Conservo un bonito recuerdo de una visita que me hizo en Guardo junto con Maricarmen.
Acababa de fallecer mi madre y vinieron a hacerme compañía. 
Por entonces tenía una perrita que se llamaba, Laika. Recorrimos la ribera del precioso río Carrión y disfrutamos mucho de aquel encuentro.



Mi gata, Leticia acababa de ser adoptada por mi y enseguida se hizo muy amiga de las dos. Y ellas de ella...

Gran amante de los animales, tiene dos perritas: Viruta y Canica se llaman. Este vídeo se lo hice un día que estuve de paso por Madrid hacía Guardo, cuando veníamos, Maricarmen y yo de Sevilla. Ambas le van a echar mucho de menos. Las tenía ella tan cuidadas y eran tan queridas...
Me han dicho que seguro se queden con ellas algún familiar.



Conservo varias fotografías de nuestro encuentro en Guardo. No he sido capaz de encontrar unas que nos hicimos en el parque jugando como los chiquillos. Tengo tantas fotografías...
Si las encuentro las uniré a estas.



Una tarde nos fuimos a visitar la Ruta de los Pantanos en la Montaña Palentina. Me hacía mucha ilusión que conocieran esta maravillosa zona.
Fueron días intensos de vivencias que fortalecieron los lazos de nuestra amistad.
En mi corazón siempre habrá un lugar para tan magnífica amiga.
¡Hasta siempre!

19 de junio de 2020

MIRADOR DEL ALTO EL PERDÓN.


A punto de comenzar el Verano hago balance de los últimos días de la Primavera.
Después de los meses de incertidumbre que hemos pasado, por fin hemos podido ir retomando nuestras rutinas.
Tengo una vecina un poco mayor que yo que se ha brindado a llevarme a conocer rincones cercanos.
Una tarde emprendimos el camino hacia la Sierra el Perdón conocido como Erreniega, es un monte que tiene una altitud de 1039 m. Situado a diez kilómetros al sur de la capital.



Desde las alturas podíamos ver Zizur Mayor perfectamente. 



Incluso las ventanas de nuestra habitación. 





Y los pueblos cercanos. 



Hacía una tarde magnífica donde pudimos disfrutar de hermosas vistas.



Estuvimos largo rato disfrutando del magnífico paisaje.



Tiene este monte la característica de tener el primer parque eólico de Navarra que ha llevado a ser la comunidad autónoma pionera en el mundo en la producción de energía renovable.



Desde Zizur Mayor y pasando por Zariquiegui el Camino de Santiago atraviesa la sierra del Perdón hacía la localidad de Puente la Reina. 
Tras construirse el parque eólico, la empresa encargada de los molinos y la Asociación de Amigos del Camino de Santiago promovieron la construcción en 1996 de un monumento al peregrino. La escultura es obra de Vicente Galbete, está realizada en chapa y representa una comitiva de peregrinos de distintas épocas que se cruzan con la línea de molinos de viento. El texto que acompaña a la obra dice: Donde cruza el camino del viento con el de las estrellas"



En el 2017 se inauguró un monumento en recuerdo de las 92 víctimas fusiladas y enterradas en esa sierra en el año 1936 tras el estallido de la guerra civil.



El conjunto lo forman 18 menhires dispuestos en forma espiral en representación de las localidades de nacimiento de las víctimas y un gran bloque de piedra central en el que hay esculpidas estrellas y motivos del Guernica de Picasso. 

27 de mayo de 2020

ELENA


A Elena últimamente le duele el alma, el corazón, los "adentros"...
A pesar de que, Pablo, su marido le diga una y mil veces que eso no puede ser, que es imposible.
Lo lógico- dice- que te duela la cabeza, el hígado, el estómago, las piernas... ¿ Pero el alma...?
Pero a ella le duele cada día más. 
Y mucho...

Se siente cual pajarillo desvalido, vulnerable y triste, como si  acabase de caer del nido.

De tal manera, que ha perdido el brillo de sus ojos, la fuerza de sus vigorosas manos siempre dispuestas para el trabajo, la luz que siempre irradiaba con su presencia.

Incluso parece que ha cambiado de estatura. Se la ve más pequeña y frágil, un poco encorvada sobre si misma, sin apenas atreverse a levantar la mirada.

Sus pasos, antaño firmes, son vacilantes e inseguros.
Pareciera que tiene temor a tropezar.

 Como si una fuerza imperiosa tirase de ella intentado seducirla.  Esa fuerza se manifiesta desde el interior hacia fuera, con enorme violencia que solo ella es capaz de percibir.

En esos instantes, una tremenda angustia le invade. La congoja parece asfixiarle, le tiembla el pulso y la voz, le abandonan las fuerzas, quisiera gritar y no puede. Las lágrimas acuden a sus ojos a borbotones, mientras sus pies se niegan a andar.

Ella bien sabe que le duele el alma, por mucho que le digan que nadie la ha visto.
Siempre ha tenido un alma muy grande y un corazón mucho más, de ahí que acuse su dolor de esa manera tan intensa.

Pero fiel a si misma, nada más se encuentra un poquito mejor, sonríe a su marido, a sus hijos, a sus nietos...

Retoma de nuevo el mando, cual capitán en ese mar de la vida, sin permitirse desertar de su responsabilidad.

Elena ha llegado a esa edad en que los miedos e inseguridades asoman en el horizonte. Todo su mundo interior parece tambalearse de repente. Como si sintiera la necesidad de hacer balance de todo lo vivido. 

Parece estar pasando una nueva adolescencia donde afianzar la propia personalidad de nuevo.
Un terremoto interior se adueña de su vida anclada en la seguridad desde hace décadas.

Aunque tarde, los que la rodean se percatan de que algo no va bien. 
Está irritable, no se concentra en las cosas, apenas tiene expresión en su rostro.
Se encienden las alarmas y por fin la prestan atención.
Temerosos unos y otros, piensan que puede ser un principio de esa maldita enfermedad que no se atreven ni a nombrar.
O quizá su estado se deba a un pequeño cansancio, o algo más serio como una depresión.

Ella, cual pajarillo herido se deja querer.

Hace mucho tiempo quizá, que se han dado por supuestas las caricias y los besos, por eso su ausencia, ha hecho que su alma, esa que nadie ve, se rebele y salte por los aíres.
Damos por hecho a veces que aquellos a los que amamos lo saben y con eso basta. 
Pero no es verdad.
Quizá, Elena simplemente necesite que los demás sepan que le duele el alma y pongan remedio para aliviarla.

13 de mayo de 2020

RADIO GUARDO







Hoy os quiero presentar a Radio Guardo la Radio de la Montaña.




Veinte años después del cierre de la antigua emisora local, la Agrupación Musical de Guardo (AMGu) ha vuelto a dar vida en las ondas a los pueblos de la Montaña Palentina.
Vida y voz, pues las zonas rurales son las grandes olvidadas. 
Nace con vocación de servicio público, comprometida con aquellos colectivos y vecinos de la zona.
Se puede acceder a los contenidos de la emisora a través de la web www.radioguardo.org y en la app Radio Guardo para teléfonos Andoid donde también se podrán descargar los podcast y en la FM en el 107.2.
Oscar Laso como locutor, y Manolo Dos Santos, en la gestión se coordinarán para hacer llegar a los radioyentes el magacín y el noticiario semanal así como las actividades de la zona norte y sus pueblos.
La mayoría de los espacios serán liderados por los vecinos y las distintas asociaciones y identidades entre las que figuran Adecas- Fundación Personas, AFA- Guardo o el CEAS.
https://www.facebook.com/RadioGuardo/?ref=br_rs

También se les puede seguir por las distintas redes sociales. Facebook, ahí os dejo un enlace, Twitter, Instagram.

Desde que comenzó a emitir no he dejado de escuchar cada uno de sus programas. 
No en vano es una manera de mantenerme en contacto con mi Guardo del alma y sus gentes. 
No me pierdo "Cuentos a la sombra de un roble"dirigido por Juan Carlos de la Fuente donde la literatura se hace vida a través de su voz. 
Me cautivan los "Oteruelos Reporteros" los alumnos del Colegio el Otero con su programa de temas variados y sus voces infantiles que llenan las ondas de magia.
No me pierdo "Amapolas 2.0. Mónica y Sandra de Vida Propia, con un programa original y creativo. 
Por supuesto nunca dejo de escuchar al Burlesco Malandrín con su programa"Mis Delirios" . Divertido, libre, atrevido y capaz de trasladarte a su mundo diferente a través de sus locuras.
Como amante del Séptimo Arte, "Guardo es de Cine" con Jesús Ángel Rodriguez y sus colaboradores, Pablo Vega y Samuel Gutierrez , es otro de mis programas favoritos.
 Vicky y su programa "Más que Montañas" me atrapa cada miércoles y jueves.
Y así uno a uno os podía ir contando de cada uno de los programas y sus colaboradores. "Hablemos de comida" "Salud y Bienestar" "Momentos Musicales" "Sección de Balonmano" "AFA Guardo" "Pierre May" "Top 40" "La Gramola" "El Rincón del Artista" "Cuarto y Mitad"...






Pero de manera muy especial afino mi oído y pongo atención cuando llega "La Coctelera" 
De la mano de Oscar Laso y Manolo Dos Santos, voy recorriendo esos lugares amados y voy poniendo cara a cada una de las personas que intervienen y  me van contando todo cuanto acontece en ese querido pueblo.
Como colofón, os dejo este vídeo donde comentan un audio que les envié para felicitarles por su trabajo.
Manolo que me conoce bien y me aprecia enormemente, me dedica unas emotivas palabras, y junto a Oscar me invitan a pasar por la emisora cuando vaya a Guardo.
También os dejo un vídeo donde se puede ver la Escuela de Música por dentro.
¡Gracias, chicos!


27 de abril de 2020

CRÓNICA DE UN VIAJE


Suena el despertador. Son las seis de la mañana.
Tengo cita con el médico y para ello tengo que bajar a Palencia.
Leticia, que  dormita a mis pies, abre un ojo con cara de sentirse incomoda, y le vuelve a cerrar como preguntándome: ¿Donde vas a estas horas?
No solemos madrugar ni ella ni yo.
Ejercemos de jubiladas que para eso tenemos ya una edad...
Somos noctámbulas y nos gusta la noche y sus misterios.
Nos acostamos tarde, muy tarde...
Por lo tanto, si un día tenemos que levantarnos antes de la hora pactada el organismo se rebela y protesta.



En la calle hace frío y llovizna. 
De camino a la estación apenas me encuentro con nadie. 
Quizá se deba a que la mayoría de los habitantes de este pueblo son jubilados como Leticia y yo, y no tengan que madrugar tampoco.
Hay ambiente en el bar de la estación. Unos hombres en la barra toman su primer café.
Hablan a voces.
Mientras, van llegando más pasajeros.
Nos conocemos todos y no faltan los saludos. Para hacer más liviana la espera, hablamos del reciente desfile de Carnaval.
El autobús se pone en marcha y me quedo absorta mirando por la ventanilla.  Todavía es casi noche cerrada, pero en apenas unos minutos se abre paso el nuevo día y aparece el sol en el horizonte infinito de los campos de la vieja tierra parda castellana.
Llego al hospital y pregunto en recepción hacía donde me tengo que dirigir.
Una amplia sala de espera al fondo, repleta de gente, será por unas horas mi lugar de reposo.
Y nunca mejor dicho lo de reposo. Anoche apenas dormí un par de horas y mi maltrecho cuerpo se resiente.
Me pasan a una sala para hacerme una prueba. Se trata de apoyar la barbilla en una máquina, mirando por un agujero sin pestañear. 
Misión imposible. 
Mis ojos somnolientos se ponen a pestañear insistentemente con el consiguiente enfado de la enfermera.
Esta prueba es una de las que me tienen que realizar antes de mi operación de cataratas. Se hace con la intención de medir la tensión intraocular durante la primera consulta preoperatoria con el llamado tonómetro de aire que emite un soplido sobre la cornea y da el valor de la presión. 
Un celador nos sube en el ascensor a la planta de arriba.
Allí esperan varias personas de Guardo a las que conozco. 
Saludos y preguntas del por qué están allí.
Viene bien mostrar atención unos por otros. Quizá estemos pasando por un mal momento y nos pueda aliviar. 
Allí veo a la hija de una amiga mía que la acaba de hacer abuela y a la que saludo de manera especial.
Observo detenidamente a la gente de la sala. 
Hay muchos ancianos acompañados de familiares. Con paso casino, como si ya no pudieran con la vida, se apoyan en esos brazos protectores. Les veo perderse por el pasillo cuando son requeridos por la enfermera.
Una señora de mi edad comienza a hablar conmigo. Tiene una mirada serena, profunda...como si quisiera darte con ella lo mejor de si misma. 
Siempre me conmueven esa miradas anónimas de las gentes con las que me cruzo al azar.
Ella entra antes que yo a la consulta acompañada de su marido.
Cuando sale, se despide de mis familiares y de mi con enorme afecto y con esa luz en su mirada que me ha cautivado.
Aquello está abarrotado de gente y la cita se alarga mucho.
Si lo siento es porque quiero darme una vuelta por la Calle Mayor.



Al final lo consigo, y además como todavía estamos en rebajas adquiero dos prendas a bajo coste.
Antes me he pasado por la óptica. Necesito unas gafas de calidad para el sol. Después de mi operación, mis ojos son muy sensibles a la luz y necesito protección. 
La emblemática Calle Mayor tiene la prestancia de las plazas de los pueblos con sus soportales y todo.
Pasear por ella es para mi un placer.
Pero es la una, y quiero regresar a casa en el autobús de la una treinta. 
Comienza a llover y saco del bolso un pequeño paraguas. 
Hace un viento huracanado y me lo vuelve del revés. 
Incluso tengo que sujetar mi sombrero para que no salga volando por los aires.



Ya dentro del autobús, se pone a mi lado un señor más o menos de mi edad. Tiene sobrepeso y apenas cabe en el asiento.
Me gusta en los viajes conocer nuevas gentes, por eso si comienzan una conversación conmigo, suelo entrar de lleno sin hacerme la dormida...jejeje.
Al cabo de un rato comenzamos a charlar sobre la vida y sus circunstancias. Y como no...de política y los políticos...
Tema de moda. 
Les ponemos a caldo...
Después, nuestra conversación se vuelve más confidencial.
Me cuenta que es soltero.
Lo quiso así porque tenía una relación muy particular con sus padres y prefirió dedicarse a ellos. Con su muerte y sin hermanos, se siente solo.
Le comento que yo también soy soltera.
Me mira por el rabillo del ojo y se le ilumina la cara.
Él, se queja de su soledad.
Yo, la busco.
Si...tienes amigos, familiares, conocidos...pero al final estás solo- me dice angustiado.
Le comento, que vivir en soledad es una opción que se elige con todas sus consecuencias.
Yo lo tengo muy claro. No cambio mi independencia por nada. 
Necesito tener mi espacio, mi tiempo, mi silencio...para leer, para escribir, para salir y entrar...
Y no soy una mujer rara ni solitaria.
Me vuelve a mirar desconcertado, mientras insiste que la soledad es muy mala.
Le gustaría encontrar una mujer que se la hiciera más llevadera.
Le animo a buscarla.
Es un hombre triste. Lleva consigo una mochila de soledades que va desgranado con quien quiera escucharle.
En la vida se apuesta por una cosa u otra. Lo difícil es acertar.
Él parece que no ha acertado.
¿Y quien es el que acierta al cien por cien?
Unas veces se gana y otras se pierde...
Me habla bajito, despacio, muy cercano.
Ojú, casi tengo el corazón en un puño.
Llega el final del viaje y se despide de mi con adiós lleno de melancolía. 



Y vuelvo a mi soledad. A la buscada y querida.
En el fondo, cada uno está solo consigo mismo, por muy acompañado que esté. 
Por eso a mi me gusta mucho hablar con la gente, porque me enriquece siempre.
Acercarse al alma humana es descubrir algo tuyo en el otro.
Y contrastar una vez más que somos muy parecidos y vagamos por este valle de lágrimas pisando la misma senda.
Después, vuelvo a mi mundo. A la vida que he elegido vivir.


Por cierto, después de haber dormido apenas unas pocas horas, una vez en la tranquilidad de mi casa, lo normal es que me hubiera echado una buena siesta.
Buff...no me gusta nada dormir. Ya tendré tiempo en la vida eterna...
Prefiero contar lo que veo y vivo.

P.D. Con esto del confinamiento, las musas se han ido volando. He optado por compartir un relato que Facebook me ha recordado y que escribí hace cuatro años.

15 de abril de 2020

CONFINADOS


Nos han robado la Primavera, el mes de Abril, los besos, los abrazos, el aíre, el sol, la vida...



Los caminos están vacíos de sueños.




Nos ahoga la pena de tantos de los nuestros que se han marchado en desamparo. Sin un mimo, sin un beso, sin poder acariciar la mano amada.
Padres, abuelos, madres, amigos, vecinos...
Apenas nos quedan lágrimas para tanto dolor.



Ni fuerzas para aplaudir a la ocho de cada tarde a tantos héroes anónimos.




Las calles están vacías, silenciosas, doloridas...
No se escuchan los pasos en el silencio de la noche, ni la algarabía de los días de fiesta, ni los saludos, ni las risas...


Pero la Primavera se asoma pletórica de belleza por los caminos como símbolo de esperanza.




Desde mi ventana observo a los gorriones de acá para allá...
Surcan el cielo una y mil veces, mientras yo ansío volver a volar en libertad.



Añoro esos gatos callejeros que subían a mi ventana buscando comida en invierno, cuando la blanca nieve cubría el jardín.
¡Libres!
Por aquí apenas se ven gatos callejeros.



Y me llega, como en un susurro, el murmullo de las frías agua del Carrión. 
Quizá este verano no pueda acudir a mi cita con él.



Amigos muy queridos de la blogosfera, os envío todos los besos que me gustaría daros. Espero que vosotros y vuestras familias os encontréis bien.

P.D. Un par de fotos son prestadas de la red.

28 de marzo de 2020

SONRISAS PARA UN TIEMPO DE DUELO


Como el confinamiento se alarga, y las musas me han abandonado, voy a publicar fotos donde la gente sonría para poner una nota de esperanza.



De alguna manera, la sonrisa, es la esperanza reflejada en una mirada y unos labios. Un gesto que aquieta, que calma, que cicatriza...



Un día sin sonreír es un día perdido. (Charlie Chaplin)



La sonrisa es una curva que endereza todo. ( Phyllis Diler)


El mundo siempre parece ser más luminoso tras una sonrisa. La de mi amigo, Toño ilumina el mundo.


La sonrisa es el bálsamo que cura heridas.


Hay sonrisas que tramiten bondad y sabiduría.


Las sonrisas de los amigos que se fueron se llevan en el corazón.


Las jóvenes sonrisas llenan el mundo de ilusión.
Mientras dure el "encierro"me he propuesto llenar la red de sonrisas, en mi Facebook, Twitter, Instagram y mi blog..


La sonrisa como un canto a la vida después del duelo por la muerte.

P.D. Queridos lectores, mi deseo es que os encontréis todos bien, junto a vuestras familias. Os envío muchos besos y todo mi cariño.