18 de abril de 2014

JUEVES SANTO


Con una temperatura envidiable y con gran afluencia de público, tuvo lugar el día de Jueves Santo, la Procesión de los Pasos.
Con antelación me subí a la farola desde donde grabo todos los años, pensando en hacer fotos con mi cámara nueva, pero al ver la preciosa tarde y el esplendor de la procesión, opte por hacer un vídeo. Lo he tenido que partir en dos para no hacerlo demasiado largo.




La Banda puso la nota musical a lo largo del recorrido.















A lo largo del recorrido se podían ver las imágenes a la caída de la tarde.



Las autoridades acompañaron al cortejo a lo largo del recorrido.


Para terminar cantándole la Salve a la Virgen en el marco incomparable de la Iglesia de San Juan.



17 de abril de 2014

MIÉRCOLES SANTO


En una noche serena de Miércoles Santo tuvo lugar la Procesión del Prendimiento que partía de la Iglesia de San Juan. Estaba organizada por la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Santo Sepulcro.


Había gran ambiente en los alrededores de la iglesia y pude hacer esta foto de algunos de los cofrades.


A la salida del Cristo los hermanos cofrades tuvieron un emotivo recuerdo para Seve, un hermano fallecido recientemente.
De alguna manera quiero yo con este reportaje enviarle mi recuerdo y mi cariño allá donde se encuentre.


Marcos y Pablo, se estrenaban como cofrades, y aguantaron todo el recorrido como unos valientes.



Con gran afluencia de público y gracias a la buena temperatura hizo su recorrido procesional hasta la iglesia de Santa Bárbara.


Iba custodiado por la guardia romana de la Asociación Cultural Barrio Barruelo.



Una noche, donde pudimos disfrutar de nuestras tradiciones religiosas.


13 de abril de 2014

DOMINGO DE RAMOS


Amaneció un precioso día soleado y lleno de luz este Domingo de Ramos para la celebración de la Bendición y Procesión de Ramos.
La Cofradía Virgen de la Soledad y Stmo Cristo de las Cinco Llagas que es quien la organiza pudo lucirse a lo largo del recorrido acompañando al paso de la "Borriquita" como se le conoce popularmente.


Quise aprovechar la mañana madrugando un poco para llegar con tiempo y ver el ambiente de la calle. Así pude hacer la primera foto a la puerta de la Iglesia de Santa Bárbara que era de donde salía la procesión.


Después, me fui al Colegio del Amor de Dios donde se reúnen los cofrades con el paso antes de salir, y allí me encontré a Lidia y su chico con una amiga.


Con gran ilusión iban apareciendo con sus instrumentos los componentes de la banda de música.  Existe ya una tradición muy arraigada que hace que muchos de los que están fuera a lo largo del año vuelvan por esta fechas al pueblo y participen de los eventos de la Semana Santa.


A la mayoría de ellos, les gusta hacerse una foto para el recuerdo delante del paso del Cristo. Pero  alguna ha quedado con poca nitidez por el contraste de la luz y mi poca experiencia con la nueva cámara.


Estos chavales viven las tradiciones muy ilusionados.



Yo que he vivido siempre en Sevilla y soy muy "capillita" como dicen allí, me encanta meterte en el meollo de las Cofradías y hacerles fotos mandándoles posar sin ningún reparo.






Las nuevas generaciones, recogen el testigo muy ilusionados para mantener vivas las tradiciones de su mayores.


Algunas comienzan a una edad muy temprana...


Grandes y pequeños participan con enorme alegría de la festividad de estas tradicionales fiestas.




Nadie quiere faltar a la cita.


Los monaguillos estaban muy guapos con sus túnicas.



Os dejos estos vídeos para los que estáis fuera.




Una hermosa fiesta para celebrar en familia y visitar el pueblo.


Me gusta grabar a los cofrades una vez terminada la procesión  y piropearles.



Como fnal, os dejo este montaje con todas las fotografías que hice.

10 de abril de 2014

UNA NUEVA PRIMAVERA


Se levantó temprano dispuesta a vivir un nuevo día que la vida le ofrecía. Últimamente le daba la sensación que el tiempo se le escapaba entre los dedos de su manos ajadas por el paso de los años, casi sin darse cuenta.
 Aún podía recordar en su infancia, la impaciencia con la que veía pasar sus días esperando que volasen para hacerse mayor. Siempre cuando le preguntaban la edad le gustaba presumir de tener un año más aunque acabara de cumplirle.
 Después, una sonrisa acudía a su cara, recordando como se las prometía muy felices al cumplir los dieciocho años llevando en su mano una maleta de sueños por realizar, pensando que tenía todo el tiempo del mundo para ella.
El tiempo, ese compañero de viaje, le había enseñado que su paso es fugaz, y como por arte de magia se había ido perdiendo entre las callejas de sus andares de adulta.


  Al mirar por la ventana pudo ver con asombro que los árboles se habían engalanado de singular belleza y en su interior una fuerza impetuosa le invitaba a salir cuanto antes a calle.
La naturaleza poseía el don de calmarla y al mismo tiempo de llenarle de la fortaleza que brotaba en cada rincón lleno de vida que sus ojos observaban con asombro.


Una vez que hubo pisado la hierba, se apresuró a quitarse los zapatos que oprimían su pies privados de libertad, y corrió sin recatarse por el prado teniendo cuidado de no aplastar las margaritas recién nacidas aquella mañana.
El agua cantarina le susurraba al oído una canción tratando de seducirla, mientras a su paso por el cauce del río, bailaba celebrando la primavera.


Un pajarillo se columpiaba en una rama, y al verla llegar, puso especial primor en sus trinos, como si supiera de su alma exquisita y bella.
No todos los seres experimentan las mismas sensaciones de placer antes las cosas más sencillas de la vida. Donde uno descubre la belleza, otro la ignora sin encontrarla jamás.



Una mariposa de bellos colores contemplaba su paso agazapada en una piedra temerosa de romper la magia del encuentro. Y es que el asombro es necesario para saber ver la poesía que encierra la vida y sus pequeños momentos.


Una avispa apuraba el néctar de una bella flor que abría sus pétalos con la plenitud de la generosidad más absoluta. En esa entrega veía fusionar sus sueños de amor verdadero.


Una oca bulliciosa y divertida se bañaba en el estanque mirando de hito en hito al sol, mientras él, le guiñaba coqueteando con ella. Y es que el amor siempre es posible en cualquier rincón del universo.


La perrita Luna, descansaba plácidamente en la hierba. Su mirada era dulce, como la de aquellos seres inocentes que no conocen la maldad.


A su lado, la perrita, Katy, observaba el ir y venir de los humanos que por allí pasaban tratando de comprenderlos.


La belleza se asomaba por doquier a su paso y cerró los ojos con toda la intensidad de que era capaz, para volver a abrirlos y saborear de nuevo aquel instante.


Porque si, tenía un nuevo día, y una nueva primavera, y agradecía a la vida esa inmensa fortuna mientras se alejaba sonriente y el sol la besaba la cara.


2 de abril de 2014

CUMPLEAÑOS DE TEODORA


Ayer cumplía 96 años Teodora. El año pasado prometí acudir a celebrar su cumpleaños con ella y sus amigas para hacerles un reportaje, pero con mi mala cabeza, me olvidé dejándola un poco desilusionada. Este año no podía faltar a la cita y me lo apunté donde pudiera verlo bien para no olvidarme.


Teodora, es una mujer que a sus 96 años desprende vitalidad, alegría y elegancia a raudales. Tiene unos ojos claros cautivadores, y según cuentan, fue muy guapa de joven y con muchos pretendientes. Aunque ella solo tuvo ojos para Paco una vez que le conoció y se enamoró.


En esta fotografía se la puede ver con Marga y Kary, sus nueras.


Y en esta otra con su nieta Saray


Teodora pudo celebrar ayer su cumpleaños en el conocido "Bar Avenida" que regentan sus hijos, rodeada de familiares y amigas.


Pude participar de la alegría y sumarme a la fiesta casi estrenando mi nueva cámara. Me lo pasé genial con todas ellas, y era tal su vitalidad que me resultaba dificil poder captar todo.


Flora, le hizo unos patucos y en este vídeo se puede ver su alegría y su ilusión al desenvolverlos.



Rieron, bailaron, tomaron chocolate y tarta, y la fiesta duro toda la tarde


Las más atrevidas se atrevieron  a cantar y a bailar.


Pude observar el cariño inmenso que tenían sus amigas a Teodora y ella a sus amigas.


Teodora estaba feliz, y no es para menos, todos os días no se cumplen 96 años...


Pude hacerles muchas fotografías muy divertidas, por eso he hecho este montaje con todas ellas para que las podáis ver.




Los hijos que atienden el bar quisieron acompañarla en ese dia.


Y el resto de su numerosa familia le acompañó en la distancia y les tuvimos presentes.


También yo quise hacerme una foto con ella para el recuerdo.


Al final, poco a poco nos fuimos despidiendo. Pude pillar al grupo último que se iba y hacerles la última foto.
Agradecer a Teodora y su familia la invitación y las horas tan divertidas y amenas que pasé a su lado.