3 de septiembre de 2015

BARRIOS


Septiembre se ha colado en mi vida casi sin darme cuenta. Después de estos meses estivales donde he puesto el cartel de "Vacaciones" regreso a este mundo virtual que tantas alegrías me da y donde comparto miles de cosas y aprendo otras tantas.
Me apetecía mostraros alguno de los barrios de mi pueblo. Para ello me dispongo a rescatar alguno de los vídeos de mi cuenta de YouTube. Alguno no esta muy bien grabado, era cuando comenzaba a hacerlo, por ello os pido disculpas.
 Los barrios, tienen identidad propia. En sus esquinas y callejas están escritas las historias de sus moradores.
Las ventanas de las casas, testigos mudos del paso del tiempo, me atraen de manera particular. Detrás de cada una hay retazos de vida que si pudieran hablar nos contarían sin duda.
Las plazas aun conservan las risas y juegos infantiles como algo mágico y escondido. Incluso los árboles están ligados a nuestra propia historia personal. Recuerdo no hace mucho tiempo, que tuvieron que cortar un viejo árbol herido de muerte, y fueron muchas las personas allí congregadas para darle su último adiós. Algunos habían crecido al unísono con él y guardaban vivencias encantadoras.
En los barrios crecimos lentamente, algunas veces más despacio de lo que quisiéramos. Cuando se tienen doce años uno quiere hacerse mayor a toda costa. No después, cuando el tiempo se pasa volando...
En los barrios se esconden secretos furtivos que quedaron en el aire.
En los barrios aletean los primeros amores de nuestra recién estrenada adolescencia.
Los barrios nos recuerdan quienes fuimos y quienes somos. Con el paso del tiempo, la casa familiar conserva la ausencia de seres amados que siempre nos gusta llevar en el fondo del corazón.
Barrio, callejas, esquinas, recuerdos, amores, ventanas...
Ahí os dejos los vídeos prometidos.






























7 de agosto de 2015

¡FELICES VACACIONES!


Queridos amigos: siempre me gusta recordar cuando llega esta época, que las bicicletas son para el verano, y los blog para el invierno.

Os deseo felices vacaciones.
Nos vemos a la vuelta.

15 de julio de 2015

IN MEMORIAM


Querido Raúl: se me ha pasado el día volando y al final se me ha hecho tarde para hacerte mi homenaje en el Baúl de Laika.
Pero no dudes de que a lo largo de las horas has estado muy presente en mi corazón.
También despedía a un buen amigo esta misma tarde.
Se cumplen hoy tres años de tu marcha y tu huella sigue perenne.  No se quien te hizo esta foto, pero me encanta, y como dice tu madre, tu mirada es tan penetrante que parece que nos sigues allá donde vamos.
Recuerdo que esta foto la tenías en tu Facebook y te la robé para hacerte una entrada en mi blog el mismo día de tu marcha. Es así como me gusta recordarte, con esa mirada serena y auténtica con la que tu mirabas a tus amigos.


Esta mañana te compre una rosa roja en la floristería "Magnolia" porque allí se encuentra mi amigo Edu que es un artista  y un poeta con las flores. Cuando le dije que era para ti, se emociono y me hizo un ramo precioso y con un precio especial. Él mismo, se ha brindado a llevarme al cementerio en su coche dadas las altas temperaturas, pero amablemente le he dado las gracias y le he explicado que iba a ir a pie. Desde que te fuiste es como un ritual que en le día de tu aniversario necesito tener contigo.
Ya he explicado otras veces, que te llevo la rosa, porque el día de tu funeral, se escapó, una, de las numerosas coronas que allí había, y vino casi rodando a mis pies. Yo, pensé que tú, me la enviabas, y por eso año tras año, te la devuelvo. Por cierto que aun conservo la tuya.



Bajo un sol abrasador, me fui campo a través pisando la hierba recién cortada, mientras veía a lo lejos el camposanto. Podía observar una multitud de coches congregados, mientras sus dueños despedían a un buen amigo.


Me gusta ir a nuestra cita,  despacio, contemplando el paisaje, mientras interiorizo las vivencias del camino hasta llegar a tu tumba.


Una vez allí, deposito mi rosa en la losa mientras la sujeto a una argolla para que no se la lleve el viento.


Después, en el silencio del camposanto, me acurruco a tu lado con infinita paz mientras te siento cerca. Comienza entonces un diálogo- si, digo diálogo, que no monólogo- entre tu y yo, charlando de nuestras cosas.
Mi emoción es enorme, porque lo vivo desde el corazón, aunque mi cabeza quiera hacerme creer lo contrario. A fin de cuentas, no sabemos nada del más allá y cada uno puede imaginárselo como quiera.

Anoche estuve con tus queridos padres. Me los encontré al azahar y no dude un instante en acompañarles en esa víspera de tu marcha cada año más dolorosa.
Estuvimos largas horas hablando de ti, de tu enfermedad, de tu lucha, de tu buen humor, de tu dolor,  de tu alegría...
Aún sus heridas están en carne viva, aunque han ido superando pequeñas cosas.
Pero lo bonito, es que sigues formando parte de sus vidas como siempre, como cuando te tenían en casa y eras su niño del alma.
Tus amigos te recuerdan con enorme cariño, porque la huella que dejaste en sus vidas fue muy profunda.
Tu pequeña sobrina esta preciosa, y es impresionante como te recuerda con lo pequeñita que era cuando te marchaste. Tu hermana me ha contado que ha querido tener una foto tuya en su habitación.



¡Que rápido pasa el tiempo! Ya tres años añorando tu ausencia...



El año pasado, tus amigos con la complicidad de tus padres, organizaron una exposición con todos tus trabajos artísticos y fue un éxito. No te imaginas la ilusión que pusieron todos ellos.
Yo quise hacerte un vídeo con las fotografías de estos inolvidables días y con una canción entrañable con el mensaje que me gustaría enviarte allá donde te encuentres...
Eso en la primera parte, en la segunda música de rock, vibrante, como tus obras.

Me despido de ti, como siempre. Y es que cada año te cuento, que te siento en cada primavera nueva, en cada otoño, en cada invierno, en cada verano. Que tus huellas se quedaron prendidas en el asfalto o en el parque cercano cuando jugabas con los niños de las ludotecas.
Siempre estarás presente en las calles de nuestro pueblo y en cada esquina, porque tu historia esta escrita en cada rincón y aquí se encuentran las personas que te amaron.
Un abrazo enorme y todo nuestro cariño.

10 de julio de 2015

¡VIVA SAN FERMÍN !


Hace tiempo que tenía ganas de visitar Pamplona por los Sanfermines, pero lo he ido dejando un año tras otro y nunca me decidía.
Este año, aprovechando que venía unos días a casa de mi hermana, alargue la visita para poder quedarme durante las fiestas.
La experiencia ha sido única. He disfrutado muchísimo rodeada de mi familia y sus amigos. Tengo que confesaros que tenía una idea un poco negativa, puesto que a veces los medios de comunicación, en plan morboso, se empeñan en mostrarnos lo negativo de la fiesta con demasiada insistencia.
Temía también, que puesto que no me gustan los espectáculos taurinos que son la esencia de estos días, no me iba a encontrar cómoda.
Pero no ha sido así, y he podido disfrutar muchísimo de los navarricos y su alegría, llevándome una preciosa experiencia y haciendo amigos para siempre.


Eso si, lo más cerca que he estado de un toro, ha sido de este torito con cara de bueno que me dejo posar a su lado.


Como premio, les hice una foto a él y su cuadrilla para ponerles en mi blog.


Estuve tentada de hacerme una foto como esta jovencita, para impresionaros, con un toro de mentirijillas, pero luego pensé que se iba a ver muy pronto el engaño y desistí...


La fiesta comienza con el famoso "Chupinazo" . Después de haber visto por televisión el gentío de la Plaza del Ayuntamiento, tenía claro que no pensaba meterme en semejante bulla. Por eso quedamos en casa de unos amigos para verlo en la tele.
Se vive con igual intensidad, pero en plan familiar, habiendo degustado un exquisito almuerzo como manda la tradición y brindando por todo lo alto.


En el momento del encendido del cohete se coloca el pañuelico anudado al cuello, no antes, pues hacerlo antes, según me dijo mi amigo Sancho, al verme puesto el mío, da un montón de años de mala suerte.


Mis primeras fiestas de San Fermín, acompañada de mi hermana y su familia, no han podido ser mejores. ¡Muchas gracias por vuestra compañía!




Una vez después de haber participado en el ritual, empieza la fiesta hasta que el cuerpo aguante...


Todo es bullicio y buen humor por las esquinas. Como la alegría es contagiosa, aunque no conozcas de nada a los que bailan a tu alrededor, terminas haciendo amigos para siempre.



Así me ocurrió con este grupo que bailaban y reían a nuestro lado. Les prometí colgar en mi blog, la foto y el vídeo. Espero que puedan verlo, pues aunque les di la dirección, igual con el jaleo la han perdido.


Fernando, todo sonrisa y buen humor, además de un cocinero excelente, y su mujer Isabel, han sido mis nuevos amigos en estas fiestas.


En esta fotografía, se puede ver en el centro a Isabel, mujer de Fernando. Agradecerles desde aquí la buena acogida con me obsequiaron durante todo un día.


En la fotografía se pueden ver dos hermanos de Fernando.  Pablo, a la izquierda, y Juan Carlos a la derecha.
Agradecerles también su acogida y su afecto, junto con el de su madre, y Lucia, la mujer de Pablo.





El ambiente festivo se puede ver por todos los rincones de la ciudad


El día de San Fermín, tiene lugar una misa en honor del santo, y después la procesión que recorre las calles de la ciudad con una puesta en escena muy ceremoniosa, mientras aflora la emoción en el público allí congregado y se oyen vítores a su paso rodeado de las autoridades civiles y eclesiásticas.








Después de la Santa Misa, le cantan al santo con mucha emoción los auroros.





Es muy emocionante escuchar  cantar  a los auroros en la Calle Mayor al santo mientras las gentes se asoman a los balcones.


Se escuchan jotas que cantan los más pequeños y mayores siguiendo la tradición.

P.D. Tengo tantas fotos y vídeos de estos días, que iré colgando más, cuando tenga un rato y llegue a casa. Mientras tanto, os dejo esta pequeña muestra de mis vivencias a lo largo de estos día.

2 de julio de 2015

REBAJAS


Ayer comenzaron las rebajas. Aprovechando que estoy pasando unos días en casa de mi hermana en Pamplona, esta tarde he acudido a los grandes almacenes y tiendas de la ciudad.
Me encantan los "trapos" como suelo llamar a la ropa, y cuando voy de compras, salvo en alguna ocasión que me acompaña algún familiar o amigo, me gusta ir a mi aíre. Soy capaz de pasarme horas y horas de probador en probador sin cansarme hasta conseguir el modelito deseado.
Eso de ir de compras de ropa es muy femenino. Cada cambio de temporada como si de un ritual se tratara, miles de féminas se debaten entre la elección de lo más bonito y económico, dedicando largas horas y aguantando largas colas...
Aunque no me gusta generalizar, y estoy segura que habrá varones amantes de las compras  también.
Últimamente, no me caen nada bien los probadores.Cuando ya se tiene una edad, nos devuelven nuestra imagen tal y como es multiplicada por los varios espejos de las paredes.  Es allí en la soledad del probador donde nos encontramos cara a cara con nosotros mismos y la realidad de nuestro propio cuerpo y su declive.
La talla que usábamos siempre, llega un momento que no nos sirve. Los famosos "michelines" rebeldes ellos,  luchan por salir por el menor resquicio que pillan. Ya podemos una y mil veces tratar de doblegarles, que ellos  se saldrán siempre con la suya...
Si hablamos de la piel, se la puede observar flácida y con arrugas varias.
El probador es un lugar con mucha luz que nos hace protagonistas de nuestra propia historia. Como si de un espectáculo se tratara, nos enfocan sin piedad esas luces sin previo aviso de cosméticos que disimulen un poco nuestras arrugas y ojeras.
Pero bueno, una vez superada esta prueba y dándole la menor importancia, puede uno pasar un estupendo día de compras y sonreír a la vida, precisamente por eso, porque tenemos vida...
Me gusta observar a la gente con la que me cruzo. También cuando voy de compras por supuesto.
Se puede ver un matrimonio joven con niño, o niños, incluidos, que cansados lloriquean mientras los padres estresados  ya no saben que hacer con ellos. He podido ver muy cerca de donde me encontraba maridos aburridos deseando que se acabe ese suplicio. También me he divertido viendo a toda una familia en el mismo probador, tratando de escoger el mejor vestido de la madre para una boda, mientras ella posaba una y otra vez para ellos con varios modelos intentando obtener la aprobación del grupo.
Se puede ver gente muy sencilla, buscando una ganga en la percha de los modelos del Corte Inglés de hace dos años a bajo precio, o personas muy rimbombantes, poniendo cara de importancia en las ofertas de las grandes firmas.
Me gusta de manera especial observar a personas que compran compulsivamente, como si les fuera la vida en ello. Rastrean una y mil veces cada stand como los buscadores de oro en el lejano oeste.
Existen los indecisos, que se prueban muchos modelos y nunca se deciden, poniendo cara de circunstancias. Los tacaños, que recorren todas las tiendas antes de comprar, con tal de no gastar ni un céntimo más de lo que ven necesario, y sin  permitirse jamás un pequeño capricho.
Punto y aparte es la gente joven, con su belleza recién estrenada y que todo les queda como un guante...Estos seguro que no tienen manía al probador, más bien al contrario...
Se puede ver mujeres entradas en años, madres de familia con la ilusión a flor de piel, pudiendo por fin darse un día de relax y un pequeño capricho que las saca durante unas horas de su monótona y sacrificada vida.
En fin, podía estar hablando horas sobre las personas que observo y de las que muchas veces aprendo, pero por hoy ya creo que basta. Quizá el próximo año si se tercia que estoy por la zona os cuente algo más.
¡Felices vacaciones y feliz verano!

18 de junio de 2015

ALEX Y ELLA


Aquella mañana al abrir la ventana pudo ver en todo su esplendor el campo de girasoles cercano. Al comprobar que con la luz del sol se acentuaba su belleza, tuvo unos deseos irrefrenables de salir a la calle.
 Lentamente mientras saboreaba el primer café de la mañana, tratando de desperezarse sin apenas conseguirlo, le pareció que la vida le sonreía. Después, desplegó las páginas del diario y leyó los titulares con desgana. Últimamente desechaba las noticias tremendistas que le hacían sumergirse en una especie de angustia vital que le duraba casi todo el día.
Solía dejarse llevar por este ceremonial pausado y lento todos los fines de semana en los que no tenia que acudir a su trabajo.
Luego, se puso su vestido blanco con puntillas y sus alpargatas de esparto y salió de la casa dispuesta a darse un paseo. Al volver la esquina se tropezó con Aléx, un amigo de la infancia. Alex tenia la costumbre de abrazarla al verla, aunque ella le evitase porque no soportaba su aliento con olores etílicos cerca de su cara. Aun así pocas veces lograba zafarse de él.
Algunas veces no se como se las arreglaba para salir del laberinto de calles por donde se metía y no tener que toparse con su presencia, ya que siempre estaba dispuesto a robarle un abrazo.
Cuando le veía a lo lejos tenia una enorme facilidad para mirar hacia otro lado como si no le hubiera visto, e intentaba escabullirse como podía.
Otras veces, él, jugaba a hacerse el encontradizo poniendo cara de sorpresa mientras se abalanzaba impetuosamente hacia ella. Entonces, entre sus cuerpos se producía un vacío de correspondencia que hacía mas intenso el afán de poseerla.
Y es que Alex la amaba desde siempre.
Pero ella, siempre recordaba los consejos de su querida abuela que poseía la sabiduría del paso del tiempo, y la enseño que el amor es cosa de dos, y no estaba dispuesta a compartir con el vino los abrazos de Alex.


28 de mayo de 2015

REMOLINOS DE COLORES


Aquella mañana le dio la sensación que tenia remolinos de colores en el corazón. Hacía tiempo que no había dormido tan bien, a pierna suelta, como vulgarmente se suele decir.
Y es que por fin tenía claro lo que quería hacer con su vida.
Después de muchos avatares, había decidido ser soñadora de utopías.
Con una ingenuidad casi infantil, se había propuesto creer en el amor, en la justicia, en la ética...
Era una manera de sobrevivir en un mundo que se le antojaba vacío y necio, falso, hipócrita, déspota, egoísta, malvado, mentiroso, adulador...
Si quería seguir viviendo en él, no le quedaba otra opción que la de pensar, que aunque fuera algo utópico, el mundo podría cambiar.
Y tenía muy claro que tenía que empezar por cultivar su propia parcela, responsabilizándose de su cuota personal.
De nada vale lamentarse- solía decirse a si misma- mientras nos corroe la inercia de nuestra propia holgazanería.
No quería como antaño perder su valioso tiempo en quejas, en palabras que lleva el viento acurrucándose en su pequeño mundo.
Y es que estaba rodeada de gente que hablaba y hablaba de hacer esto y lo otro, pero que no se decidía a ponerse en marcha, amparándose en que todo aquello era una utopía...
¡Mientras no nos toquen lo nuestro!, decían...
¿Ah, era eso a lo que estaban esperando?
Y es que el ser humano esta lleno de contradicciones y se pasea por las calles con innumerables caretas.
Ella, estaba dispuesta a dejarse llevar por el viento nuevo de los remolinos de colores recordando a Mario Benedetti. "Cuando tengo una preocupación, un dolor o un amor, tengo la suerte de transformarlo en poesía"
Porque solo desde esa perspectiva se pueden hacer realidad las utopías poniéndose en marcha paso a paso.