18 de abril de 2019

DOMINGO DE RAMOS


Con el Domingo de Ramos daba comienzo la Semana Santa. El año pasado no acudí a la procesión, porque amenazaba lluvia, pero este año no me la he querido perder. Quería hacer alguna fotografía y grabar algún vídeo.
La procesión daba comienzo a las 11,30 con la llegada del paso de la Hermandad de la Pasión  a la Plaza de Santa María la Real, delante del Palacio Arzobispal con la bendición de las palmas y ramos.


Iba acompañado de la representación viviente de Jesús en un borrico con los apóstoles.


Un borrico que estuvo muy tranquilo todo el trayecto ejerciendo su papel como un actor más.


Al igual que este corderillo tan simpático.



El pequeño animalito, hizo las delicias de los niños que se habían acercado a la procesión de la mano de sus padres. En todo momento estuvo cuidado y protegido por los integrantes de la representación viviente.




El coro de los niños de la Providencia acompañaban con sus cantos al cortejo.


El cabildo catedralicio se une a la comitiva y se dirigen al Palacio Arzobispal .
Desde el balcón principal el señor obispo bendice los ramos tras la lectura del evangelio y una pequeña reflexión.





En medio de la solemnidad del acto, el pequeño corderillo se escapó, protagonizando una pequeña anécdota divertida. Corría de acá para allá dando pequeños saltitos, hasta que le pudieron coger de nuevo.






Ahí os dejo algún vídeo sin orden alguno para que veáis el ambiente.









La comitiva va camino de la Catedral donde tiene lugar la celebración de la Santa Misa presidida por el señor Obispo.
Esta va a ser mi aportación a la Semana Santa de Pamplona de momento. Hoy, Jueves Santo hay una procesión pero el tiempo no acompaña demasiado y no me he animado a acudir.


También yo me quise hacer una foto para el recuerdo delante del paso. Como cronista, con esto me doy por satisfecha. No es como en Guardo que conocía a los cofrades y ellos me conocían a mi. Sabía que les gustaban mis crónicas y lo hacía por ellos.

7 de abril de 2019

BAILANDO A LA VIDA.


Quiero que el fin del mundo, o de mis días, me pille bailando. Porque mientas bailo, no hay lugar en mi alma para las malas intenciones, las bajezas ocultas, los juicios temerarios, el mal humor, el sectarismo. el aburrimiento, la envidia...
Cuando mis pies bailan al son de la música, es como si volaran por encima de lo peor de mi condición humana. Atreviéndome así a surcar el universo y poder ver más allá de mis propias narices.
Emprendo una y otra vez un nuevo baile, aunque mis cansados huesos se resistan a seguirme. Todo antes de dejarme morir acurrucada en mis miserias.
Caminamos a veces con enormes fardos de prejuicios a la espalda que nos  impiden bailar al son de la vida. Porque la vida nos va marcado un ritmo cada día, siempre. Y se nos va la vida en ese arte de saber bailarlos.
Quiero que el fin del mundo, o de mis días, me pille bailando, cantado y amando...

P.D. Una mañana en León, buscando un lugar donde comer, me encontré escrita esta frase de una canción de Sabina y le hice esta foto. Me sugiere este pequeño texto que os dejo.

29 de marzo de 2019

MANUELA


Manuela
de mirada serena
y dulzura en sus manos
de blancos cabellos
prendidos de amor
acunando amores
repartiendo besos
escondiendo las penas
que corren por sus venas
sin levantar la voz.

Manuela
tu nombre es requiebro
poema y canción
que guarda secretos
de noches sin cuento 
de falta de amor
tan solo un susurro
se cuela en su alma
quejido sin voz.

Manuela
tus ojos se quedaron sin llanto
varados en la orilla
de la parda Castilla
volviste de nuevo 
alzando tu vuelo 
a la paz de tu hogar.

Manuela
mujer y amada madre
abuela muy querida
siempre curando heridas
al caer la tarde de la vida

P.D. En recuerdo de mi abuela paterna, Manuela.

10 de marzo de 2019

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.


Como cada año estaba dispuesta a acudir a la Concentración y la Manifestación que iba  a tener lugar en Pamplona. Para ello puse el despertador a una hora prudente para llegar a tiempo. Pero cuando sonó el desagradable artefacto, miré por la ventana y estaba lloviendo.
Buff...que pereza...
Con las mismas me volví a dormir.
Pero a la hora normal que me suelo levantar, ya no llovía. Con lo cual, me dispuse en apenas media hora a salir pitando.
Eso si, hasta me dejé la cama sin hacer...jejeje.



El autobús estaba tomado por las féminas que acudían a la cita con enorme ilusión. Tardamos bastante en llegar, pues había mucho tráfico.


La cita de la Concentración, era en la Plaza el Castillo a las doce del mediodía. Cuando llegué, el acto había empezado hacía unos minutos. Los mejores lugares para verlo y poder grabar y hacer fotos se veían llenos. Como pude me abrí paso entre la muchedumbre, pero no pude llegar a la zona del café Iruña que es donde estaba la carpa desde donde se iba a leer el manifiesto. Pude subirme al kiosko y me limité a hacer fotos y algún vídeo en directo desde ese lugar privilegiado. Como soy muy bajita me ayudo del palo del selfie que es como un brazo enorme con el que me siento poderosa. A dos manos, con la cámara y el palo haciendo malabares allí subida me lo pasé pipa.


Os dejo este vídeo donde se me puede ver, pero no escuchar apenas. Era mucha la bulla de chiquillería que andaba por allí y al darme cuenta que apenas se oía, opté por callarme.








Las pancartas llenaban el recinto con frases, lemas y reivindicaciones muy variadas.



Pedí permiso a una chiquilla que estaba en un puesto mejor que el mío para poder hacer una foto y con una sonrisa me dejó unos instantes captar la otra zona de la plaza.


Me faltaban manos...
Quería grabar en directo, pues los vídeos tienen mucha fuerza en el momento en que están ocurriendo los hechos. Pero también vídeos para poder subir a YouTube. Y además, hacer fotos...
Una locura.
Pero disfruto tanto...
A mi lado estaban los profesionales de Antena3 y la ETB, que me observaban con enorme curiosidad.




De repente, escuché mi nombre. Cuando me ocurre esto, no dejo de sorprenderme, pues aquí apenas me conoce nadie. Eran conocidas del barrio que me pedían les hiciera una foto. Por supuesto que me brindé encantada a dejar constancia de aquellos momentos.




Por allí estaba la gente joven haciendo un reportaje para sus seguidores y grabando en directo al igual que yo.











Mujeres muy variadas llenaban la plaza.





Madres, hijas, abuelas, nietas, amigas, sobrinas, tías...







Mujeres, divertidas que sonríen a la vida.







Mujeres, libres, valientes, luchadoras...


También yo quise enarbolar la bandera de la feminidad.


Y casi estuve a punto de volar por los aíres con este enorme globo morado.


Al final, estuve con la gente joven con la que tengo una enorme complicidad. Les fui mandando posar mientras me pedían mi Facebook, Twitter e Instagram o mi blog, para verse.

Por la tarde a la Manifestación, no acudí. Me había traído tanto trabajo y llegué tan tarde a casa, que desisití.
Un día para el recuerdo y para hacernos oír y ver.