22 de febrero de 2026

TARDES DE INVIERNO


 Esas largas tardes de invierno en las que me propongo publicar algo nuevo en el Baúl de Laika y no sé por donde empezar.

Suelo aprovechar cuando las musas acuden a mi encuentro, pero esta tarde parece que me han abandonado.

Quizá escriba sobre lo políticamente correcto.

Sobre lo que se esconde de falsedad, miedo y engaño en esas actitudes.

Esta mañana salí a pasear. Lucía un sol maravilloso.

Anduve por prados y senderos desde donde se dibujan en el horizonte las siluetas de pequeños pueblos que siempre me fascinan.

Unos perros corrían en libertad. Parecían tener alas.

Les grité con la intención de acariciarles, pero no se dieron por aludidos.

Después, me paré unos instantes para contemplar a un precioso bebé que llevaba una joven madre en su carrito. Me sonrió y se iluminó la mañana. 

La belleza de la vida se paró en ese momento.

Me alejé canturreando mientras el sol me besaba descarado y tibio.

Llegué a casa hambrienta y me hice una tortilla de patata para reponer fuerzas.

La Primavera acecha por las esquinas.

Los árboles comienzan a brotar y a llenarse de flores que iluminan los caminos.

Yo, saboreo cada instante que me ofrece la vida.

Nunca voy a saber cual será el último.

1 comentario:

Francesc Cornadó dijo...

Hay momentos esplendorosos, el aire y la naturaleza parece que nos acaricien y aunque las musas se hayan jubilado o anden por ahí de parranda, el caso es que la primavera ya nos anuncia sus frutos y la dichosa y magnífica alteración de la sangre.
Saludos,