31 de octubre de 2009
29 de octubre de 2009
Mejor escena de El Club de los Poetas Muertos
Hace unos dias, Carlos Gonzalez, me envió un libro del cuál es autor para que lo leyera. La verdad me ha encantado y tengo pendiente decirselo.
Queria compartir esta escena de la misma pelicula que os comento abajo. Carlos que tambien és profesor, me recuerda a este profesor de la pelicula , capaz de hacer de sus alumnos, personas libres, capaz de pensar en libertad y capaces se tener la rebeldia de atreverse a ser ellas mismas, de luchar por conseguir sus sueños, en contra de lo preestablecido.
Carlos, tiene un blog que se llama www.ladanzadelavida12blogspot.com, alli podreis leer su libro titulado"Veintitres maestros de corazon"
Espero que os guste
el club de los poetas muertos - Dead poets society
Acabo de volver a ver una vez más "El club de los Poetas Muertos y una vez más, no me ha dejado indiferente.
Os pongo ésta escena que tiene una fuerza única...
Sacar del interior, lo que cada uno lleva dentro, sin falsos miedos, con valentia...
Menuda réto...
27 de octubre de 2009
EL OTOÑO Y LAS SETAS
Esta tarde aprovechando que mi hermano y mi cuñada, estaban por aquí, hemos ido a coger setas. Hacía una tarde preciosa, incluso calurosa para las fechas en que estamos.
El paisaje estaba en todo su esplendor. A lo lejos las montañas . Los chopos y demás árboles, lucían una variedad de colores, dando una belleza muy particular al entorno.
Laika, se lo ha pasado fenomenal...ha corrido, saltado...se la veía feliz.
Lo hemos pasado muy bien y por supuesto en la cena, hemos degustado unas senderinas que estaban buenísimas...
Luis, te envío unas fotos que he hecho para ti con todo mi cariño...Espero que te gusten... ¿ sabes, las montañas, me preguntaron por tí ?
26 de octubre de 2009
Silencios
Éra un hombre mayor, de cási noventa años. Delgado, bien vestido, limpio. Tenia una mirada picarona que le dába un aíre simpático.
Las personas que por allí pasaban, solían dejarle unas monedas en su diminuta gorra, que el agradecia sin apenas inmutarse y mirandolas cási con avaricia.
Cada nuevo dia, él estaba allí ,como dando a entendér que éra su uníco medío de vida . Llevado por la curiosidad, alguién le preguntó, donde vivia. Él , fijando sus pequeños ojos en su interlocutor , le contó que su familia le habia dejado en la "Residencia" y que sólo le daban água, mucha água. Pero que a él, le gustaba el víno...
Cuentan que las cuidadoras del centro donde se alója, yá no sáben que hacer con él. Se escapa una y mil veces y no hay manera de encontrarle.
Camína silencioso por la pláza, apoyandose en su bastón , buscando una mirada amíga, una palabra, una sonrisa... a sólas con sus recuerdos.
Su soledad, es grande. Quizá en algún lugár tenga hijos y nietos, que jamás vienen a visitarle, que háce tiempo, le desecharon de sus vidas y no quieren saber nada de él.
Con las monedas que recoge cada mañana, se tóma un vaso de víno, que no le viene nada bién para la salud, pero sí ,para ahogar su soledad.
Su silencio, parece decir a la humanidad ¿ Quién me présta una mirada de cariño ?
Mientras, sus pásos se van haciendo cada vez más léntos, y sus silencios, más profundos
23 de octubre de 2009
SUEÑOS
De repente, observé que mi gata traviesa había salido al jardín y bagabundeaba entre las flores. También descubrí muy cerca de ella dos preciosas niñas que fascinadas por sus travesuras reían divertidas.
-Hola, les dije
-¿Es tu gata ? me respondieron .
Al contestarles afirmativamente, enseguida mantuvimos un diálogo como si nos conociésemos de toda la vida. La mayor de ellas tenía unos preciosos ojos oscuros, y la más pequeña poseía unos rizos que daban a su cara un aíre muy simpático.
Al instante, mi perrita, que desde que llegó la gata, se ha sentido un poco desplazada, se asomó también para sentirse protagonista de aquel maravilloso momento.
Me dijeron que su abuela vivía en la casa de al lado y que habían venido a visitarla .
Me dí cuenta, que la mayor apretaba fuertemente unos papeles en su mano derecha. Al preguntarle que era lo que tan celosamente guardaba, se adelantó la pequeña y con la maravillosa ingenuidad de los niños me contestó : "Es que mi hermana, es escritora"
-Yo, también, le dije.
Los ojos negros de Alejandra, que así se llamaba la joven escritora se posaron en los míos, y fue un momento lleno de magia. Casi como el encuentro de dos Premios Nobel .
Le pedí sus escritos para verlos, y me entregó unos pequeños cuadernos rudimentarios que ella misma había confeccionado cosiéndolos con unas grapas.
La magia seguía en aquel rincón de mi jardín, cuando con asombro observaba sus dibujos de la portada y su letra clara . Los abrí emocionada. Leí pausadamente cada uno de ellos, mientras las dos no me quitaban ojo.
¿ Porqué no se los das ? decía la pequeña.
Viendo que se resistía a soltar su pequeño tesoro, le dije que yo le iba a dar uno de mis escritos que tenía impreso. Se titulaba: "La niña y los Naranjos" y una web que se dedicaba a recopilar relatos para los niños llamada "El osezno"la había incluido en su página.
De repente, desaparecieron las dos mientras preparaba y metía en un sobre mi relato para la niña.
Aparecieron de nuevo sonrientes. Alejandra, acercó su mano donde me encontraba y generosamente, me entregó el original de sus dos cuentos.
Los guardo como verdaderos tesoros...
Su abuela me contó que era muy creativa, al mismo tiempo que me enseñaba un dibujo que tenía enmarcado en su sala que le había hecho para ella.
Hace tiempo quería contar esta bonita historia y compartirla.
Quien sabe, a lo mejor con los años es una escritora famosa, y yo, tendré en mi poder su primera obra... Todo es cuestión de soñar ...
20 de octubre de 2009
PUEBLO
Pueblo de calles empinadas sin asfaltar
Rincones queridos donde fuimos amados
Sonrisas infantiles y besos
Tejados que otean el horizonte
Ventanucos testigos de amores
Vacas en el prado sesteando y paciendo
Pequeños huertos en flor
Alegría de fiesta por las callejas
Perros dormitando por las esquinas
Caricias al atardecer
El olor a hierba recién cortada
La casa donde nacimos
Los chopos en otoño
El rio y las montañas
El lugar donde reposan las personas amadas
Nuestras raíces ancladas en el tiempo ...
