Parece que el buen tiempo se aproxima , aunque no se puede uno , fiar mucho, por aquello del cambio climático ...
Hay unos contrastes de temperatura, que el organismo lo acusa ...
El viernes de la semana pasada, las calles estaban llenas de nieve de nuevo, en una noche cayeron cinco centrimetros cuando habiamos disfrutado , unos dias antes, de una anticipada primavera
Todas las tardes , solemos pasear mi amiga Pili y yó, nos acompaña Laika, mi perra , ultimamente, llevabamos una vida un poco sedentaria . A mi perrita, las uñas , le crecian sin parar teniendo que llevarla a que el veterinario, se las cortase con frecuencia .Ahora, con las caminatas , se le van desgastando solas
Los médicos, suelen aconsejar a los pacientes de una edad ... grandes paseos , para tener una buena salud , dicen, que viene bien para la circulación , para el colesterol ... y es divertido, observar a la gente, paseando por la orilla del rio
A paso ligero, que és como dicen que és eficaz ...
No sé si , sera verdadero o falso, para mejorar la salud, pero darte un paseo al lado de una buena amiga, charlando de tus cosas , es estupendo !!!
Se siente el áire y el sól en la cara , el paisaje con las montañas nevadas y el rio a sus piés es una maravilla !!!
Se van enterrando las tardes oscuras y frias del invierno y se recobra energia
10 de marzo de 2009
8 de marzo de 2009
CREACION
Plasmar la belleza de un instante
donde tú la sientes
en las entrañas que escudriñas
al mirar el ser
Donde quizá
nadie haya puesto su huella
fruto de la indiferencia
Porque importa
la inmensidad de los actos
el más allá de los deseos
La palabra es vida
sueño incierto de seguridades
Afán de adentrarse
en lo inalcanzable
Lo humano, ciclo vital de experiencias
plenitud y ansia de lo vivido
dejar lo viejo
caduco como la vida
MariPaz
6 de marzo de 2009
Historia de amor
Se conocieron una tarde de primavera.
Fernando era un apuesto mozo de una pequeña capital de provincias . Tenia unos profundos ojos color grisáceo que le hacían especial cuando miraba. Era el mayor atractivo de su rostro, lo primero que llamaba la atención al observarle por vez primera.
No era de gran estatura, pero aún así resultaba elegante y distinguido.
Era un hombre muy atractivo por el cuidado esmerado en su manera de vestir.
Carmela, era el mismísimo retrato de la alegría.
Había llegado a la ciudad con apenas dos años, por eso le gustaba pregonar a los cuatro vientos que había nacido allí.
Tenia, además de una bonita sonrisa, un pelo moreno ondulado que cuando caminaba le iba bailando en sus hombros desbordando alegría.
Aquella tarde de primavera no significaban nada el uno para el otro . Fue al doblar la esquina cuando el viento travieso les sirvió de cupido...
Los libros que Carmela llevaba en la mano como si tuvieran vida propia saltaron por el suelo ... Pero allí estaba Fernando solícito, para recogerlos
Los dedos de Carmela se enredaron entre las paginas de un libro, cuando al recogerlo del suelo Fernando la miró con sus ojos claros por primera vez.
Un mundo nuevo se abrió ante ella, limpio y claro, como aquella mirada ...
Siempre a lo largo de la vida le acompañarían esos ojos ...
Se juraron amor eterno a los pocos meses.
Comenzaron una historia de amor que aún hoy perdura.
Más adelante llegaron los hijos, los días felices, los malos momentos, las dudas, el dolor, las pequeñas ilusiones, el amor con toda su belleza .
Después de toda una vida juntos, hoy, Carmela, contempla embelesada a Fernando. Se ha convertido, en su memoria ...
Fernando, no recuerda nada !!
Se ha olvidado de quien es.
Apenas sabe vestirse.
Anda con la mirada perdida.
De vez en cuando se pone huraño y le falta la sonrisa.
No le apetece comer.
Ni salir.
Ha perdido sus recuerdos.
Como un niño, cuando se pierde, busca con ansiedad la mano de Carmela.
Ella, le mira a los ojos y allí le encuentra ...
Siempre le reconocerá en esa mirada.
Le aprieta su mano con ternura y él siente su cariño.
El cariño de siempre ...
MariPaz Brugos
Fernando era un apuesto mozo de una pequeña capital de provincias . Tenia unos profundos ojos color grisáceo que le hacían especial cuando miraba. Era el mayor atractivo de su rostro, lo primero que llamaba la atención al observarle por vez primera.
No era de gran estatura, pero aún así resultaba elegante y distinguido.
Era un hombre muy atractivo por el cuidado esmerado en su manera de vestir.
Carmela, era el mismísimo retrato de la alegría.
Había llegado a la ciudad con apenas dos años, por eso le gustaba pregonar a los cuatro vientos que había nacido allí.
Tenia, además de una bonita sonrisa, un pelo moreno ondulado que cuando caminaba le iba bailando en sus hombros desbordando alegría.
Aquella tarde de primavera no significaban nada el uno para el otro . Fue al doblar la esquina cuando el viento travieso les sirvió de cupido...
Los libros que Carmela llevaba en la mano como si tuvieran vida propia saltaron por el suelo ... Pero allí estaba Fernando solícito, para recogerlos
Los dedos de Carmela se enredaron entre las paginas de un libro, cuando al recogerlo del suelo Fernando la miró con sus ojos claros por primera vez.
Un mundo nuevo se abrió ante ella, limpio y claro, como aquella mirada ...
Siempre a lo largo de la vida le acompañarían esos ojos ...
Se juraron amor eterno a los pocos meses.
Comenzaron una historia de amor que aún hoy perdura.
Más adelante llegaron los hijos, los días felices, los malos momentos, las dudas, el dolor, las pequeñas ilusiones, el amor con toda su belleza .
Después de toda una vida juntos, hoy, Carmela, contempla embelesada a Fernando. Se ha convertido, en su memoria ...
Fernando, no recuerda nada !!
Se ha olvidado de quien es.
Apenas sabe vestirse.
Anda con la mirada perdida.
De vez en cuando se pone huraño y le falta la sonrisa.
No le apetece comer.
Ni salir.
Ha perdido sus recuerdos.
Como un niño, cuando se pierde, busca con ansiedad la mano de Carmela.
Ella, le mira a los ojos y allí le encuentra ...
Siempre le reconocerá en esa mirada.
Le aprieta su mano con ternura y él siente su cariño.
El cariño de siempre ...
MariPaz Brugos
4 de marzo de 2009
Ariadna
Ariadna, cada verano disfrutaba ayudando en las faenas agrícolas
Era una niña despierta, con la curiosidad propia de la edad .Le encantaba a la hora del almuerzo, acompañar a la era, a su tia con la comida de los que llevaban toda la mañana faenando
En la época de la "trilla" le encantaba montarse en el "trillo" que ejercía en ella un poder seductor que nunca pudo desbancar ni los coches eléctricos , ni los caballitos , ni las barcas, que disfrutaba en la ciudad cuando celebraban sus fiestas
Era el "trillo" una gran plataforma con la base llena de piedras , que se encargaban de moler el trigo, cuando las vacas uncidas a él, daban vueltas una y otra vez bajo el sol castellano. Un círculo lleno de magia, donde sus sueños infantiles le llevaban a pensar que viajaba por el universo en un maravilloso artefacto ...
Su cara risueña, se iba llenando de un color moreno que ni en las mas maravillosas playas pudo conseguir jamás
Era el color moreno de las gentes del campo ...gente de mirar profundo, con la serenidad que da el contacto con la naturaleza.
Allí aprendió a compartir una estupenda y sana comida a la sombra del viejo carro de las vacas y el arrullo de los chopos
Después de la mañana intensa de duro trabajo, venia la hora del descanso.
Todo el mundo suspiraba aliviado al ver llegar a la tía Leonor con un típico capazo de la zona lleno a rebosar de humeante comida.
Cada uno iba dejando la faena y poco a poco se formaba un círculo de gente hambrienta alrededor
Un rato antes mandaban a los niños con el botijo a una fuente cercana a por agua.
Nunca olvidaría con el paso de los años aquel rito. Un agua cristalina saliendo de las entrañas de la tierra como gritando que el agua es fuente de vida. Aquel sabor era único y bebía con pasión, con la misma pasión con que empezaba a vivir su vida.
La comida nunca fue para ella, algo esencial. Se había criado delgaducha , hasta el extremo de preocupar en exceso a sus padres que aceptaban de buena gana que pasara la mayor parte de las vacaciones veraniegas saboreando la libertad del aire y el sol en la vida sana del pueblo.
Una vez degustados los maravillosos manjares y con el sol de la tarde cayendo con fuerza, se iban quedando adormilados a la bendita sombra.
Cuando ya el silencio, solo interrumpido por algún que otro ronquido reinaba en el lugar, los niños , aprovechaban para escaparse de las miradas de padres y demás parientes y salir huyendo a escondidas.
Entonces se producía el más alto grado de libertad que Ariadna hubiera podido soñar en su corta vida
Corrian por los prados, saltaban y gritaban oyendo su propia voz repetida mil veces por el eco .
Descalzos, pisaban la hierba , tiraban piedras para ver quien llegaba mas lejos en la orilla del río.
No se libraban los pobres pajarillos de aquellos seres un poco brutos, que intentaban meter mano en sus nidos
Agotados por el esfuerzo, volvian a beber del agua cristalina de la fuente.
Con sigilo, volvían a arremolinarse por entre la sombra como si nada hubiera pasado.
A la caída de la tarde se uncían las vacas al carro y junto a los enseres se llenaba de niños chillando, por ver quien era el primero en subir arriba.
Tenia el carro casi el mismo encanto que el trillo, solo que en el carro, paseaban por los caminos sin asfaltar del pueblo viendo la gente al pasar y contestando a coro a sus saludos
Ese bullicio infantil, esas risas sin preocupaciones de futuro, suelen ser las mas puras a lo largo de la vida
Luego el tiempo, se encarga de desdibujarlas... pero siempre están en nuestros recuerdos ...
Era una niña despierta, con la curiosidad propia de la edad .Le encantaba a la hora del almuerzo, acompañar a la era, a su tia con la comida de los que llevaban toda la mañana faenando
En la época de la "trilla" le encantaba montarse en el "trillo" que ejercía en ella un poder seductor que nunca pudo desbancar ni los coches eléctricos , ni los caballitos , ni las barcas, que disfrutaba en la ciudad cuando celebraban sus fiestas
Era el "trillo" una gran plataforma con la base llena de piedras , que se encargaban de moler el trigo, cuando las vacas uncidas a él, daban vueltas una y otra vez bajo el sol castellano. Un círculo lleno de magia, donde sus sueños infantiles le llevaban a pensar que viajaba por el universo en un maravilloso artefacto ...
Su cara risueña, se iba llenando de un color moreno que ni en las mas maravillosas playas pudo conseguir jamás
Era el color moreno de las gentes del campo ...gente de mirar profundo, con la serenidad que da el contacto con la naturaleza.
Allí aprendió a compartir una estupenda y sana comida a la sombra del viejo carro de las vacas y el arrullo de los chopos
Después de la mañana intensa de duro trabajo, venia la hora del descanso.
Todo el mundo suspiraba aliviado al ver llegar a la tía Leonor con un típico capazo de la zona lleno a rebosar de humeante comida.
Cada uno iba dejando la faena y poco a poco se formaba un círculo de gente hambrienta alrededor
Un rato antes mandaban a los niños con el botijo a una fuente cercana a por agua.
Nunca olvidaría con el paso de los años aquel rito. Un agua cristalina saliendo de las entrañas de la tierra como gritando que el agua es fuente de vida. Aquel sabor era único y bebía con pasión, con la misma pasión con que empezaba a vivir su vida.
La comida nunca fue para ella, algo esencial. Se había criado delgaducha , hasta el extremo de preocupar en exceso a sus padres que aceptaban de buena gana que pasara la mayor parte de las vacaciones veraniegas saboreando la libertad del aire y el sol en la vida sana del pueblo.
Una vez degustados los maravillosos manjares y con el sol de la tarde cayendo con fuerza, se iban quedando adormilados a la bendita sombra.
Cuando ya el silencio, solo interrumpido por algún que otro ronquido reinaba en el lugar, los niños , aprovechaban para escaparse de las miradas de padres y demás parientes y salir huyendo a escondidas.
Entonces se producía el más alto grado de libertad que Ariadna hubiera podido soñar en su corta vida
Corrian por los prados, saltaban y gritaban oyendo su propia voz repetida mil veces por el eco .
Descalzos, pisaban la hierba , tiraban piedras para ver quien llegaba mas lejos en la orilla del río.
No se libraban los pobres pajarillos de aquellos seres un poco brutos, que intentaban meter mano en sus nidos
Agotados por el esfuerzo, volvian a beber del agua cristalina de la fuente.
Con sigilo, volvían a arremolinarse por entre la sombra como si nada hubiera pasado.
A la caída de la tarde se uncían las vacas al carro y junto a los enseres se llenaba de niños chillando, por ver quien era el primero en subir arriba.
Tenia el carro casi el mismo encanto que el trillo, solo que en el carro, paseaban por los caminos sin asfaltar del pueblo viendo la gente al pasar y contestando a coro a sus saludos
Ese bullicio infantil, esas risas sin preocupaciones de futuro, suelen ser las mas puras a lo largo de la vida
Luego el tiempo, se encarga de desdibujarlas... pero siempre están en nuestros recuerdos ...
3 de marzo de 2009
Mas añoranzas
Se añora, lo que se tuvo ...
se vive de los recuerdos
amores que dejan huella
deseos del infinito
fugazidad de una estrella
Despierto al amanecer
queriendo besar , tu cara
y solo encuentro el vacio
eterno de la mañana
Mi dolor
va mitigando
escondido, en mis adentros
con soplos de primaveras
que se vá llevando el viento
Esos rincones amados
que recorrimos juntos
sentiran tu ausencia
cada pisada, será un lamento
el agua del rio solloza
los chopos, miran al infinito
tratando de verte
despacio, cierro los ojos
te contemplo
la esperanza, hace dulce mi dolor
pero aún así, te extraño
te extrañare siempre
se vive de los recuerdos
amores que dejan huella
deseos del infinito
fugazidad de una estrella
Despierto al amanecer
queriendo besar , tu cara
y solo encuentro el vacio
eterno de la mañana
Mi dolor
va mitigando
escondido, en mis adentros
con soplos de primaveras
que se vá llevando el viento
Esos rincones amados
que recorrimos juntos
sentiran tu ausencia
cada pisada, será un lamento
el agua del rio solloza
los chopos, miran al infinito
tratando de verte
despacio, cierro los ojos
te contemplo
la esperanza, hace dulce mi dolor
pero aún así, te extraño
te extrañare siempre
2 de marzo de 2009
Caminando en la nieve
Aquel caminante hundía sus botas en la nieve con fuerza . Al pisar la blanca alfombra, crujía en su alma solitaria el afán de llegar.
Hacia días, que caminaba paladeando en su interior la alegría de volver a encontrarse con Paula
A lo largo de esos días de ausencia la había echado de menos de una manera especial . Es verdad, que se marchó sin despedirse como queriendo olvidar los días vividos junto a ella y de alguna manera huyendo de él mismo.
Quizá, poniendo tierra por medio podría volver a comenzar.
En contacto con la naturaleza respiró profundamente. El aíre pasó silbando muy cerca de su cara y se sintió aliviado.
Siempre a lo largo de su vida, cuando habia tenido que tomar una decision, le gustaba evadirse en algun rincón de la montaña . Allí se sentía seguro arropado por los árboles y el silencio.
Era una manera de reencontrarse con su mundo interior, porque en la vida, pensaba, siempre hay que tener claro lo que se quiere . Hay que caminar con una meta, sin estar atado, pero creyendo en ella.
Le costaba compartir con los demás sus sueños. Necesitaba su propio espacio pero al mismo tiempo tener cerca a los otros para sentirse vivo.
El paso de los años le había dado una serenidad que no poseía en su juventud. No temía a casi nada
Las únicas dudas que tenia en su alma, eran las de todos los humanos.
Muchas veces estremecía pensando en lo efímera que es la vida.
Solo pensar que con su muerte no contemplaría más aquella belleza, sintió una opresión enorme en su pecho y se sintió morir.
Se cobijo en la bufanda con fuerza, y un calor suave le invadió.
Un impulso nuevo se hizo dueño de su voluntad mientras aceleraba el paso sintiendo al caminar una extraña fuerza en cada una de sus pisadas.
El camino de regreso lo hizo silbando al viento.
Es preciso en la vida repetía bajito : "tomar decisiones, elegir una cosa u otra, arriesgarse a ser feliz" mientras el camino le llevaba hasta Paula ...
-
28 de febrero de 2009
Bar La Asturiana
Una de las fotos del bar ... es como si el tiempo, se hubiera detenido ... está completamente igual ...
BAR LA ASTURIANA
Ha muerto Meri.
Hace apenas un par de días deambulaba por un viejo barrio del pueblo. Me gusta recorrer los rincones que dejaron huella en mi infancia y saborear los recuerdos.
Al pasar cerca de este viejo bar quise hacer una foto. Le pedí permiso a la dueña que estaba en la puerta, y me comentó que con lo fea que estaba la fachada no me iba a quedar muy bonita.
No me importaba el deterioro externo, yo quería con la imaginación vivir de nuevo aquellas tardes de mi infancia vestida de domingo al lado de mis padres y hermanos.
Tenían un encanto especial aquellos ratos saboreando un bacalao rebozado en su punto, o unos exquisitos callos alrededor de una mesa .Fuera, si era invierno, el frío invitaba a calentarte en una vieja estufa de carbón que desprendía un calorcillo estupendo.
Luego, recorríamos distintos bares que había por la zona .Todavía recuerdo unas cortezas que vendían en paquetes de papel de estraza y que al comerlas, crujían fuertemente ...
Muchas veces mis manos infantiles buscaban el calor de las de mi padre .
Las tardes de domingo de entonces eran únicas. Saboreaba con los seres queridos esos momentos que siempre me acompañan aunque ya mis padres no estén con nosotros.
Compartí con Meri un rato de conversación, una mujer de ochenta y seis años lúcida y amable que me dejó fotografiar su bar por dentro y me habló de mi padre largo rato.
Esta mañana, leía su esquela, y hoy, quería rendirle mi pequeño homenaje.
¡ Gracias Meri !
Hace apenas un par de días deambulaba por un viejo barrio del pueblo. Me gusta recorrer los rincones que dejaron huella en mi infancia y saborear los recuerdos.
Al pasar cerca de este viejo bar quise hacer una foto. Le pedí permiso a la dueña que estaba en la puerta, y me comentó que con lo fea que estaba la fachada no me iba a quedar muy bonita.
No me importaba el deterioro externo, yo quería con la imaginación vivir de nuevo aquellas tardes de mi infancia vestida de domingo al lado de mis padres y hermanos.
Tenían un encanto especial aquellos ratos saboreando un bacalao rebozado en su punto, o unos exquisitos callos alrededor de una mesa .Fuera, si era invierno, el frío invitaba a calentarte en una vieja estufa de carbón que desprendía un calorcillo estupendo.
Luego, recorríamos distintos bares que había por la zona .Todavía recuerdo unas cortezas que vendían en paquetes de papel de estraza y que al comerlas, crujían fuertemente ...
Muchas veces mis manos infantiles buscaban el calor de las de mi padre .
Las tardes de domingo de entonces eran únicas. Saboreaba con los seres queridos esos momentos que siempre me acompañan aunque ya mis padres no estén con nosotros.
Compartí con Meri un rato de conversación, una mujer de ochenta y seis años lúcida y amable que me dejó fotografiar su bar por dentro y me habló de mi padre largo rato.
Esta mañana, leía su esquela, y hoy, quería rendirle mi pequeño homenaje.
¡ Gracias Meri !
27 de febrero de 2009
Casi primavera
Esta foto, me la sacó ayer mi amiga Yoli ...
Yoli, ademas de ser una gran persona que me ayudó durante cuatro años a cuidar a mi madre, me hace fotografias, mejor que nadie ...
Sonrie cuando me vé llegar, con la cámara en mano ...
Todavia recuerdo , el primer dia que le pedí que me hiciera una foto ... no tenia ni idea ... con el paso del tiempo, ha aprendido a disparar , con una técnica, de profesional consagrado ...
Todo ésto, venia a cuento , porque , estos dias, luce un sol, explendido ... el sól , dá una vitalidad única ... Los huesos, comienzan a despertar , del letargo del invierno
Veo a la gente por la calle, mas alegre ... todavia falta un poco para la primavera , pero los dias, se van alargando y la plaza , se llena por las tardes , de niños que juegan... que rien ... que chillan ...
Todos, necesitamos una primavera en nuestra vida, donde el color y la alegria, penetren a raudales , en nuestro interior ...
Quizá, nuestro corazon, ante la lúz, se estremezca ...¡ dá tanta pereza salír de la rutina !
Nuestro vivir diario, tiene la monotonia, de un dia detrás de otro , repetir los mismos actos ...
A veces, nuestro paso, és cansino , inseguro ...frio , como el invierno ...
Quizá, ésta nueva primavera, traiga vientos nuevos de esperanza ... porque , lo que realmente importa, es la vida misma
Yoli, ademas de ser una gran persona que me ayudó durante cuatro años a cuidar a mi madre, me hace fotografias, mejor que nadie ...
Sonrie cuando me vé llegar, con la cámara en mano ...
Todavia recuerdo , el primer dia que le pedí que me hiciera una foto ... no tenia ni idea ... con el paso del tiempo, ha aprendido a disparar , con una técnica, de profesional consagrado ...
Todo ésto, venia a cuento , porque , estos dias, luce un sol, explendido ... el sól , dá una vitalidad única ... Los huesos, comienzan a despertar , del letargo del invierno
Veo a la gente por la calle, mas alegre ... todavia falta un poco para la primavera , pero los dias, se van alargando y la plaza , se llena por las tardes , de niños que juegan... que rien ... que chillan ...
Todos, necesitamos una primavera en nuestra vida, donde el color y la alegria, penetren a raudales , en nuestro interior ...
Quizá, nuestro corazon, ante la lúz, se estremezca ...¡ dá tanta pereza salír de la rutina !
Nuestro vivir diario, tiene la monotonia, de un dia detrás de otro , repetir los mismos actos ...
A veces, nuestro paso, és cansino , inseguro ...frio , como el invierno ...
Quizá, ésta nueva primavera, traiga vientos nuevos de esperanza ... porque , lo que realmente importa, es la vida misma
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