29 de noviembre de 2009
28 de noviembre de 2009
NUBES
Aquélla mañana las nubes cubrían el cielo como pegotes de blanco y suave algodón
Tumbada en la pradera y mirándolas se le antojaban figuras llenas de magia que en su imaginación, cobraban vida propia. Allí, podía inventarse historias felices, hacer realidad sus sueños...
Habían aparecido con la naturalidad de las cosas sencillas
La gente caminaba cabizbaja, sin apenas darse cuenta de su presencia. Tenían cosas más importantes en las que pensar. Problemas y cincunstancias en las que la vida, sin preguntarles, les había metido.
Quizá los problemas como las nubes, se decía, hay que saber mirarlos. Vienen y van ...
26 de noviembre de 2009
CAPRICHOS
La historia de este perro empieza un día en que su dueño siendo aún casi cachorro, le abandonó. Quizá fue el juguete de un niño en algún momento. Con el paso del tiempo creció, y su aspecto de bebé juguetón, desapareció.
Se convirtió entonces en un desgarbado perro con un tamaño considerable y difícil de tener en un pequeño lugar. Una tarde le encontré deambulando por la plaza. Tenía una mirada de profunda inocencia y huía de los seres humanos debido a su cercana experiencia .
En un descuido que tuve, se acercó a oler a mi perra. Mi perra es ya mayor y no tiene muchas ganas de ligar. Le gruñó muy enfadada y él asustado de mal genio de la fémina, se fue a toda velocidad.
Desde entonces, le vi vagar por las calles y plazas del pueblo buscando algo que comer. La mayoría de las personas le espantaban de sus puertas como si del mismo demonio se tratase. Algunas personas compadecidas del pobre animal le ponían comida y agua.
Junto con unos amigos, llamamos a la encargada de la Protectora para ver si podían intentar cogerlo y llevarlo con los demás animales abandonados. No se dejaba atrapar por nada del mundo.
Llegó el mal tiempo y las heladas hacían las noches tremendamente frías. Me contaron que se acurrucaba en un viejo solar y allí dormía.
Logré ganarme su confianza y se acercaba a mi casa, donde le ponía de comer . Nunca me dejó acariciarle. Los niños, le solían pegar y correrle y se volvió muy desconfiado con los humanos.
Pero él, reconocía mi voz y se alegraba cuando me veía.
Una noche, le descubrí cerca de mi balcón .
Ah! pero no íba sólo...
A su lado, una preciosa perra pastor alemán, le lamía sus grandes orejotas...
Se habían enamorado .
Les puse comida y era emocionante ver como se la iban cediendo el uno al otro.
Mas tarde me enteré, que la perra, la habían adoptado de la protectora y que se escapaba con frecuencia. Había tenido cachorros y la tenían en el jardín en una caseta. Una noche de invierno, viendo que sus cachorros se morían de frío se arrastró llorando a la puerta de la casa de sus dueños pidiendo auxilio.
Nadie la abrió.
Se murieron la mayoría de sus crías.
El destino les había unido y compartían su vida. Era demasiado su dolor y su recelo hacia los humanos.
Les vi jugar y correr durante mucho tiempo.
Un día que estaba yo en la Protectora haciendo unas fotos de unos cachorros para ponerles en internet, para su adopción, de repente observé unos ojos llenos de melancolía en una de las jaulas...
Era mi amigo.
Habia reconocido mi voz y me miraba desde su cárcel, como implorándome, que le sacara de allí.
Por fin, le habían cogido y formaba parte de los inquilinos de ese horrible lugar.
Me marché muy triste, maldiciendo a los humanos que regalan a sus hijos un cachorro para Navidad o para el cumpleaños, sin darse cuenta que es un ser vivo que tiene su dignidad.
Se convirtió entonces en un desgarbado perro con un tamaño considerable y difícil de tener en un pequeño lugar. Una tarde le encontré deambulando por la plaza. Tenía una mirada de profunda inocencia y huía de los seres humanos debido a su cercana experiencia .
En un descuido que tuve, se acercó a oler a mi perra. Mi perra es ya mayor y no tiene muchas ganas de ligar. Le gruñó muy enfadada y él asustado de mal genio de la fémina, se fue a toda velocidad.
Desde entonces, le vi vagar por las calles y plazas del pueblo buscando algo que comer. La mayoría de las personas le espantaban de sus puertas como si del mismo demonio se tratase. Algunas personas compadecidas del pobre animal le ponían comida y agua.
Junto con unos amigos, llamamos a la encargada de la Protectora para ver si podían intentar cogerlo y llevarlo con los demás animales abandonados. No se dejaba atrapar por nada del mundo.
Llegó el mal tiempo y las heladas hacían las noches tremendamente frías. Me contaron que se acurrucaba en un viejo solar y allí dormía.
Logré ganarme su confianza y se acercaba a mi casa, donde le ponía de comer . Nunca me dejó acariciarle. Los niños, le solían pegar y correrle y se volvió muy desconfiado con los humanos.
Pero él, reconocía mi voz y se alegraba cuando me veía.
Una noche, le descubrí cerca de mi balcón .
Ah! pero no íba sólo...
A su lado, una preciosa perra pastor alemán, le lamía sus grandes orejotas...
Se habían enamorado .
Les puse comida y era emocionante ver como se la iban cediendo el uno al otro.
Mas tarde me enteré, que la perra, la habían adoptado de la protectora y que se escapaba con frecuencia. Había tenido cachorros y la tenían en el jardín en una caseta. Una noche de invierno, viendo que sus cachorros se morían de frío se arrastró llorando a la puerta de la casa de sus dueños pidiendo auxilio.
Nadie la abrió.
Se murieron la mayoría de sus crías.
El destino les había unido y compartían su vida. Era demasiado su dolor y su recelo hacia los humanos.
Les vi jugar y correr durante mucho tiempo.
Un día que estaba yo en la Protectora haciendo unas fotos de unos cachorros para ponerles en internet, para su adopción, de repente observé unos ojos llenos de melancolía en una de las jaulas...
Era mi amigo.
Habia reconocido mi voz y me miraba desde su cárcel, como implorándome, que le sacara de allí.
Por fin, le habían cogido y formaba parte de los inquilinos de ese horrible lugar.
Me marché muy triste, maldiciendo a los humanos que regalan a sus hijos un cachorro para Navidad o para el cumpleaños, sin darse cuenta que es un ser vivo que tiene su dignidad.
25 de noviembre de 2009
NO A LA VIOLENCIA DE GENERO
Hoy se ha querido recordar a las victimas de la violencia de genero . El Ayuntamiento desde la primera hora de la mañana, ha desplegado una pancarta en la plaza, para recordarlo. De ella, colgaban unas cintas de color morado. Una por cada mujer asesinada durante éste año .
A las doce y media, se ha celebrado una concentración y se ha guardado unos minutos de silencio. La plaza se ha ido llenando de mujeres , hombres, niños y gente joven que ha abandonado por unos minutos las clases, para participar del ácto .
Un emocionado y caluroso aplaúso, se ha escuchado con fuerza.
Había lagrimas en los ojos de los presentes.
Es necesario erradicár esta lacra de la sociedad cuanto antes.
A las doce y media, se ha celebrado una concentración y se ha guardado unos minutos de silencio. La plaza se ha ido llenando de mujeres , hombres, niños y gente joven que ha abandonado por unos minutos las clases, para participar del ácto .
Un emocionado y caluroso aplaúso, se ha escuchado con fuerza.
Había lagrimas en los ojos de los presentes.
Es necesario erradicár esta lacra de la sociedad cuanto antes.
24 de noviembre de 2009
LA CITA
Sonrío alegremente y le hízo un guiño a la luna. Cruzó la plaza casi de una zancada como queriendo avasallar el tiempo, y respiró fuertemente para llenarse de vída.
Observó una vez más la luz de la farola, para sentír el calór de su presencía y se encaminó a su encuentro.
Le divisó a lo lejos . Se arreglo el pelo. Metió sus menudas manos en el bolsillo, hacía frío...pero en su corazón no lo notaba.
Voy a mi cita, se decía mientras apresuraba el paso.
Observó una vez más la luz de la farola, para sentír el calór de su presencía y se encaminó a su encuentro.
Le divisó a lo lejos . Se arreglo el pelo. Metió sus menudas manos en el bolsillo, hacía frío...pero en su corazón no lo notaba.
Voy a mi cita, se decía mientras apresuraba el paso.
22 de noviembre de 2009
DIA DE LOS DERECHOS DEL NIÑO
Ayer se celebró en la plaza, el dia de los derechos del niño. Me desperté escuchando un pasacalle que la Banda de Musica Juveníl, interpretába con todas sus fuerzas.
Una vez que desayuné, acudí a la plaza para hacer mi reportaje. El día amaneció lluvioso, pero aún así las risas infantiles llenaban el lugár .
Distintos monitores diseminados por los rincones, se encargaban de jugar con los niños repartidos por grupos.
La música amenizaba el ácto y mi amigo Alejandro se encargaba de seleccionarla.
Distintas actividades se fueron sucediendo, antes que hiciera su aparición, la lluvia...
Al finál, los niños bailaron un baile filipino con la ayuda de una profesora, mientras los padres y el resto de los niños, cogídos de la mano haciendo un inmenso corro aplaudian
Anunciaron más festejos para la tarde en el Polideportivo.
Una vez que desayuné, acudí a la plaza para hacer mi reportaje. El día amaneció lluvioso, pero aún así las risas infantiles llenaban el lugár .
Distintos monitores diseminados por los rincones, se encargaban de jugar con los niños repartidos por grupos.
La música amenizaba el ácto y mi amigo Alejandro se encargaba de seleccionarla.
Distintas actividades se fueron sucediendo, antes que hiciera su aparición, la lluvia...
Al finál, los niños bailaron un baile filipino con la ayuda de una profesora, mientras los padres y el resto de los niños, cogídos de la mano haciendo un inmenso corro aplaudian
Anunciaron más festejos para la tarde en el Polideportivo.
20 de noviembre de 2009
SILENCIOS
Y llegara el silencio en la mañana
y llamaré a tu puerta
y no estarás
y sufriré tu ausencia
en un susurro
que calmara
mi alma y mi ansiedad
Cultivaré las rosas
como siempre
te esperaré a la tarde
en el jardín
me sentaré bajo el manzano
pues tu presencia sigue allí
Cuando ya cansada de esperarte
recoja mi cansado corazón
en nuestra casa, como entonces
escucharé de nuevo tu voz.
Las paredes aún guardan tu presencia
y tus besos se quedaron para mí
en cada rincón hay algo tuyo
que llena cada día, mi vivir.
18 de noviembre de 2009
CONFIDENCIAS
Una noche regresaba a casa cansada de recorrer las calles sevillanas y de repente sorprendí a la Giralda y a la Luna compartiendo confidencias.
Era una noche recién entrada la primavera . Hacía once años que no pisaba ésta bendita ciudad, después de haber vivido en ella toda mi vida. Aquella tarde había saboreado cada rincón con el deseo de llevarme en mi retina toda su belleza, y de repente, al volver la esquina, descubrí este guiño lleno de magia entre dos señoras.
Hablaban bajito como en un susurro. El tintineo del agua de la fuente cercana ponía unas notas musicales despidiendo el día.
Caminé despacío por la plaza empedrada, deteniendóme con añoranza.
También yó, me despedía...
Ensimismada en mis pensamientos, me pareció oír que decían, vuelve pronto, te esperaremos...
Sonreí picaronamente, mirando al cielo .
Era una noche recién entrada la primavera . Hacía once años que no pisaba ésta bendita ciudad, después de haber vivido en ella toda mi vida. Aquella tarde había saboreado cada rincón con el deseo de llevarme en mi retina toda su belleza, y de repente, al volver la esquina, descubrí este guiño lleno de magia entre dos señoras.
Hablaban bajito como en un susurro. El tintineo del agua de la fuente cercana ponía unas notas musicales despidiendo el día.
Caminé despacío por la plaza empedrada, deteniendóme con añoranza.
También yó, me despedía...
Ensimismada en mis pensamientos, me pareció oír que decían, vuelve pronto, te esperaremos...
Sonreí picaronamente, mirando al cielo .
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