29 de agosto de 2011

FERIA DE ARTESANIA



A lo largo del verano el pueblo se llena de veraneantes y son muchas las actividades lúdicas y culturales que animan este rincón de la montaña palentina.
Este fin de semana ha tenido lugar la primera Feria de Artesania en la Plaza del Ayuntamiento. El viernes por ser dia de mercado fué cuando mas afluencia de personas habia. Fueron muchos los que pudieron contemplar los mas de cuarenta expositores que mostraban al público desde productos de alimentación de la zona ( podeis ver en el video de abajo los típicos buñuelos haciendose en la sartén) pude charlar unos minutos con esta familia de artesanos que me trasmitieron su amor y su manera de vivir de feria en feria. Desde este rincón enviarles un cariñoso saludo. Tuvieron mucho éxito unas joyas y figuras hechas con carbón tratado, esta zona es de raices mineras. Se podia ver a un matrimonio que tenia un puesto de cestos de mimbre y que el marido mostraba alli mismo la manera de hacerlo. No podia faltar un chico que expone libros en miniatura y que he visto en varias ocasiones. Ana, sonreia desde su puesto de figuras de cristal. Es una artista que ha ganado varios premios locales y que he tenido el honor de visitar su lugar de trabajo donde pude disfrutar un buen rato contemplando sus obras. Mónica ponia la nota de color con su exposición de tocados y complementos realizados por ella misma y su socia.
Tambien a lo largo de las jornadas se han podido ver talleres infantiles, donde los más pequeños han disfrutado de lo lindo en colaboración con los chicos de las peñas locales, Eclipse y Aves Nocturnas.
Como colofón un concurso de Dulces Tradicionales que posteriormente se editarán en una guia especializada, con la idea de recuperar recetas de la zona.
Un fin de semana con mucha actividad para terminar el verano.

FERIA DE ARTESANIA

FERIA DE ARTESANIA

FERIA DE ARTESANIA

27 de agosto de 2011

CON LA IGLESIA HEMOS TOPADO

EL OBISPO CONFIRMA EL CIERRE DEL SAT A SUS VOLUNTARIOS

Pongo el enlace de un blog de un amigo, donde ejerciendo periodismo de denuncia, da a conocer la situación en la que se han quedado los voluntarios y personas que se beneficiaban de esta iniciativa, por la orden de cerrar el centro por parte del señor obispo .
Por mi parte dar a conocer este problema que ha llegado a mi por boca de varios afectados y personal voluntario, y de mi amigo que ha tenido la valentia de publicarlo.

17 de agosto de 2011

TRADICIONES Y COSTUMBRES


Me gusta con la llegada del buen tiempo perderme por los barrios y lugares del pueblo por donde habitualmente no suelo acudir. Voy cámara en mano buscando rincones y personas nuevas a las que retratar. Es como tratar de descubrir nuevos horizontes, aunque en este caso no sean lejanos, al contrario, son próximos y cercanos.
Hace unas semanas me pasé la mañana saboreando desde una zona alta del pueblo las montañas que altivas y orgullosas nos rodean. Forman parte de nuestro habitual paisaje, desde siempre están como arropando los hogares de cada uno...ya estén cubiertas de nieve o no. Son como vigilantes siempre en guardia.
Esa misma mañana de repente descubrí un pequeño jardín delante de unas casitas bajas de un barrio muy popular. Las flores de vivos colores llamaron mi atención y me acerqué curiosa. Una anciana que descansaba plácidamente en la puerta de su casa, me saludó afectuosamente, y mantuvimos una sencilla conversación de esas en que el tiempo se para unos instantes y se saborea la vida . De estas personas mayores y sencillas, fluye una sabiduría popular única.
Terminé haciendo un precioso video del jardin.
 Dias mas tarde me invitaron a volver de nuevo por aquel lugar, y pasé una tarde maravillosa con una familia que acababa de conocer. Tambien pude hacer un video de su precioso jardin y subirlo a YouTube para dejar constancia de que ese lugar y sus gentes existen.
De vuelta ya anocheciendo, de repente, me encontré al doblar una esquina, con una señora conocida que es la de la foto ( lo siento, no recuerdo su nombre)  iba a llevar a la vecina la hornacina de madera con la Sagrada Familia. Le pedí permiso para hacerle una fotografia y accedió encantada.
Recuerdo cuando era pequeña, ver en casa esa misma imagen. Era una costumbre muy enraizada por entonces. Iba pasando de casa en casa de las personas que lo solicitaban, y presidia durante unas horas los hogares bendiciendo a cada uno de sus miembros. Después se metia por una ranura unas monedas como limosna para su mantenimiento. A mí de manera particular me encantaba meter las monedas que mi madre me daba para tal fin, después de haber rezado unas sencillas oraciones antes de llevarla a la casa vecina.
Son recuerdos de la niñez que el tiempo idealiza y que me gusta recordar.
Quiero dar las gracias a la señora que se ha brindado a posar para mi. Me ha contado que su hijo que vive fuera, la ve en mis fotos y le gusta .Ah, el próximo dia que vuelva por alli, le haré una visita, me ha invitado, el dia que le hice la fotografia, era un poco tarde.

10 de agosto de 2011

TEODORO


Se asomó al viejo balcón de su vida al atardecer. Últimamente se le antojaba que de aquella manera podía robarle al infinito un pedazo de cielo nuevo, una pequeña ilusión para aliviar su soledad .
Muchas veces sus amigas le habían dicho al oído que se le iba a "pasar el arroz"cuando todavía estaba de buen ver como queriendo animarle al compromiso. Y es que era un hombre habituado a huir.
A los hombres no se os "pasa el arroz, le había dicho bajito su amiga Carmela, y él, había sonreído con un disimulado desencanto, dando a entender que la paella estaba incomible para él hacia mucho tiempo.
Hubo un tiempo en que Teodoro no tuvo dudas sobre quien era la mujer con la que quería compartir el resto de sus días. Fue un encuentro fortuito en una calle cercana a su casa una mañana soleada de verano cuando la vio por vez primera. Su corazón loco parecía estallarle dentro del pecho cuando Ana se acercó para preguntarle si sabia donde vivía la señora Encarna.
Ana, era guapa, muy guapa...pero vanidosa y tonta como ella sola. Solía observar a los hombres desde un pedestal que la hacia inaccesible para casi todos. Miraba con desdén a las demás mujeres pensando que ninguna era mas bella que ella imitando a la malvada madrastra de Blancanieves con el famoso espejito.
Teodoro no es que fuera un dios griego de belleza varonil y presencia seductora. Era simplemente un hombre joven que creía en el amor, y que al ver a Carmela, creyó haberlo encontrado.
Pero aquella mujer fría y calculadora le despreció y se rió de él en sus propias narices.
Teodoro tuvo muchas oportunidades. Nuevas, mujeres que atraÍdas por su encanto personal trataron de seducirle y llevarle al altar. Fueron muchos lazos y trampas femeninas los que le acecharon durante años, pero su amor propio herido, su joven e inexperto corazón destrozado, se cerró para siempre desde entonces.
Ana, la guapa Ana, se casó con un hombre atractivo y rico como era de esperar.En la actualidad, es una mujer envejecida y fea, de piel ajada, de ojos marchitos, con kilos de más, con un poco de bigote y algo de barba.
Teodoro sentado a la puerta de su casa taciturno, cabizbajo, ojeroso y triste a sus setenta y nueve años, por fin hoy, ha sonreÍdo malicioso, cuando ha escuchado a voz en grito ¡Se te va a "pasar el arroz" Teodoro.

5 de agosto de 2011

EL PARQUE CON SOL


Por fin salio el sol iluminando la mañana. El parque se lleno de colorido, las gentes sonrientes se saludaban al pasar, los niños miraban asombrados a los patos del estanque, alguno compartia sus "gusanitos" con ellos, sus miradas irradiaban dulzura, inocencia...
Los ancianos sentados en los bancos se empapaban de los rayos solares casi con avaricia, saboreando instantes de plenitud.
Cada uno busca su ricon donde disfrutar a su manera; en silencio, con el placer de la lectura, contemplando los chopos, conversando...
Los que durante el año están lejos, vuelven al encuentro de sus raices, de sus recuerdos, de su familia...
La paz inundaba este ricón de la montaña palentina, mientras yo hacia este video.

2 de agosto de 2011

LA VIEJA RADIO ( PARA EL CONCURSO DE PARADELA)




Una vez más acariciaba la vieja radio como se acaricia a las personas amadas. Aquella radio había
formado parte de la historia familiar de una manera importante . Cuando por entonces apenas nadie tenia en su casa un aparato de esas características, su padre, lo había traído una mañana en secreto deseando sorprender a la familia.
Fue una sorpresa de manera muy especial para Celia que observaba llena de curiosidad aquel artefacto capaz de lanzar al aire las mas hermosas canciones y sacar de sus entrañas los mas bellos cuentos que jamás se hayan escrito.
Alguna vez pensó que en aquella caja mágica se debían encontrar miles de duendes que hacían posible toda aquella maravilla, y se había quedado extasiada un día que su padre separo la tapa trasera y descubrió las "tripas"de su querida radio.
Apenas alcanzaba a dar al botón, pero se subía  a una silla cuando nadie la veía, y movía la rueda sin parar, con su manita infantil.
Los vecinos atraídos por la novedad, al anochecer se reunían alrededor para escuchar "el parte" que así se llamaban las noticias de entonces. Por la mañanas se escuchaban canciones por las callejas del pueblo dando un aire festivo al lugar.
Celia, iba creciendo y la vieja radio con ella. Por razón de estudios tuvo que irse a la capital y cuando en el verano volvía de vacaciones, abrazaba a la radio como si de un viejo amigo entrañable se tratara.
Bailaba los bailes de moda al ritmo que le marcaban las canciones de la época y se desmelenaba viviendo su adolescencia recién estrenada a tope.
Cuando nadie le observaba, le gustaba sentirse la cantante famosa del momento, y con un vaso que le servia de micrófono, cantaba y actuaba en su particular universo. Algún vecino a la hora de la siesta la increpó para que apagara la música .Ella sonreía sin parar, pues era sus propias creaciones musicales las que se escuchaban y se sentía realmente una artista.
Los años se llevaron lejos a Celia de la casa paterna y se alejó por mucho tiempo de su amiga la radio, pero cuando se volvían a ver, la alegría era inmensa.
Un día su padre se marchó para siempre. Ella se acurrucó al lado de la vieja radio y la besó compartiendo su pena con ella.
Desde entonces, está en un lugar visible de la casa. Callada, silenciosa, divisando la vida familiar como siempre, participando de alegrías y penas, guardando con su presencia recuerdos entrañables y vivencias únicas, tesoros escondidos que el paso del tiempo no puede borrar.