7 de junio de 2012

PLENITUD


Creyó poseer la belleza suprema porque se contaban por miles los bienes a su nombre. Nunca tuvo problemas de liquidez en su cuenta corriente, siempre el éxito le acompañó en sus días. A su lado se podian observar risas fáciles y serviles tan efímeras como la belleza que poseía.


Jamás se había parado a contemplar la belleza natural que le rodeaba, devoraba sus días con frenesí y locura, sin límites . De sonrisa burlona y seductora se pavoneaba de sus conquistas intentando aliviar la soledad que corroía sus entrañas doloridas. En las noches de insomnio las lágrimas hacen su aparición y le sirven de alivio. Quizá la plenitud que creía haber alcanzado se desdibuja en su horizonte.


Pero hoy, un día cualquiera, ha creído encontrar la plenitud de la belleza por un instante en la sencillez más inmediata que nunca se ha atrevido a explorar. La magia de los campos en flor le arrullan con una nana y por fin se encuentra a si mismo.

10 comentarios:

Arantza G. dijo...

Un placer regresar a tu blog y ser arrullada por tus bellas palabras.
Besos Maripaz.

Eastriver dijo...

Me ha gustado mucho porque curiosamente he estado pensando en esto, en la búsqueda de la plenitud por el paisaje y por la belleza natural, en estos últimos días. Además la foto del ciprés parece la Toscana, que siempre me ha gustado mucho, me ha conmovido...

Tranquilino González dijo...

Es una suerte que el ser humano tenga la posibilidad de ser "pleno" más allá de la mera tenencia material. Un abrazote.

Marga dijo...

Maripaz, sentí esa belleza que describes mientras te leía... tus palabras acarician, arrullan como dice Aratza G., en realidad uno se encuentra en tus palabras y en esas bellas imágenes que colocas.

Pero qué pasa cuando el paseo acaba. ¿Dura ese encuentro? ¿es el encuentro definitivo?

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

Es que los ricachones son en realidad unos pobrecitos.

Pero todo corazón tiene derecho a reconciliarse con el mundo.

(y, en este caso, también puede empezar a repartir un poco, que hay mucha gente necesitada)

Saludos :)

Isabel Martínez Barquero dijo...

Una hermosa entrada, Maripaz, llena de sabiduría. Recuerda algo que todos sabemos y que nos empeñamos en olvidar: que el dinero no hace la felicidad, y que no se precisan grandes escenarios ni grandes sucesos para ser feliz. En las cosas pequeñas y sencillas radica la dicha.
Me encantó, preciosa.
Un beso.

Maripaz Brugos dijo...

Marga, primero es el encuentro, después la consecuencia de ese encuentro. Porque una vez encontrado el sentido de la vida en lo sencillo, en cada instante, se vive de otra manera.La felicidad está hecha de pequeñas cosas e insignificantes momentos. Cuando uno es capaz de descubrírlo, sencillamente vive.
La mayoria de las veces nos sumergimos en quimeras y anhelos que no son reales, y despreciamos lo que forma parte de nuestro vivír diario que si que es real.
Ahí está el reto, descubrirlo y ser consecuente.
Uff, madre mia que perorata...

Aldabra dijo...

Y menos mal que se dio cuenta a tiempo!

biquiños,

Elena dijo...

La belleza está muchas veces donde no la vemos. O no la queremos ver.

Un abrazo Maripaz.

Gloria Barrero dijo...

Despues de la tortura de no mirar, no tocar NO PENSAR la "LIBERACIÓN " de encontrarte con este paisaje y esta realidad hacen que se crea otra vez en los "PARAISOS PERDIDOS" ¿Verdad amiga Maripaz? ¡¡¡Menos mal!!!