26 de marzo de 2018

NALA


Os voy a contar a grandes rasgos la historia de esta preciosa perrita de raza pastor vasco que se llama, Nala.



Pero vayamos por partes.
Como ya sabéis hace unos meses que vivo en Pamplona y poco a poco voy conociendo la zona dándome largos paseos. De natural soy extrovertida y me gusta hablar con la gente que me encuentro, ya sea en el supermercado, en el paseo o en la vecindad. Por eso esta tarde vi llegar a lo lejos a una chica con su perra, un cruce de bodeguero y no recuerdo muy bien la otra raza. Como amante de los animales, cuando estuvo cerca me acerqué a acariciarla. Era, Mia, una preciosa perrita con una vitalidad enorme. Como llevábamos el mismo camino su dueña y yo nos saludamos y caminamos juntas mientra Mía corría por el campo.



 A veces hay personas que se cruzan en tu camino y sin apenas conocerlas a los pocos minutos hay una conexión especial y es como si las conociéramos de toda la vida.
Así me ha ocurrido a mi con, Yolanda, la dueña de Mía. Hemos charlado largo rato de nuestras cosas, de los problemas de la vida, de la sociedad actual, de la educación...
Un agradable paseo en muy buena compañía.


Ya cerca de casa, apareció Nala y su dueña, Natalia.
Natalia y Yolanda se conocían y se han saludado y también, Nala y Mía.
Nala acaba de estrenar un bonito abrigo y estaba muy atractiva. Yolanda le ha preguntado a Natalia donde le había comprado porque le gustaba para, Mia.
Así hemos estado un buen rato charlando mientras con el móvil hacía unas fotos.
Y así ha surgido la idea de hacer una entrada en mi blog, cuando me he enterado de la historia de Nala. A Nala y su hermana las encontraron en el monte. Eran dos preciosos cachorros que no se sabe muy bien como estaban allí. Si los habían abandonado, si se habían perdido...
Esta raza se utiliza para cuidar rebaños por la zona.
La Protectora de Etxauri se hizo cargo de ellos y es así como, Natalia decide adoptar a Nala.


Desde el primer momento, Nala fue una perrita muy temerosa y asustadiza que se escondía para sentirse segura.
 No lo debió pasar bien a pesar de su corta edad antes de ser rescatada.  Incluso hoy  le cuesta acercarse con confianza .Con enorme paciencia, Natalia y su familia la van dando el afecto necesario para que se recupere de sus traumas y emprenda una vida nueva.
Sus preciosos color canela desprenden una ternura infinita mientras me observa temerosa hacerle las fotos. Cada clic de la cámara le incomoda. Como si un miedo ante lo desconocido se hubiera adueñado de ella y no confiara en nada ni nadie.
Me acerco despacio para acariciarla mientras me agradece el mimo.


Un poco más allá está, Mia, que posa como una artista de cine al lado de un graffiti.




Me cuenta Natalia, que un día que su hija llevo a, Nala al área que el Ayuntamiento ha habilitado donde pueden estar los perros y sus dueños, de repente apareció una perra igual a ella. Nala que todavía era muy tímida y recelosa, empezó a mover el rabo y se acercó a saludar al nuevo visitante. Su alegría era enorme, saltaba, corría , lamía a la perrita como si fueran grandes amigas y le hiciera muy feliz aquel encuentro fortuito. La hija de Natalia no podía creer aquel cambio repentino y le preguntó a la dueña de donde había venido su perra. No había dua, se conocían y se amaban. El destino había hecho que, Nala recuperase a su querida hermana, pues lo habían recogido de la misma Protectora.
Nala, por fin tiene un hogar, una familia que la quiere y a su hermana cerca. No podía haberle sonreído la vida de mejor manera.
Le digo a Natalia emocionada que que suerte ha tenido,, Nala de encontrarla y me contesta con enorme seguridad que la suerte ha sido suya por haber encontrado a, Nala.


Cae la tarde y a lo lejos vienen corriendo un par de cachorros con sus dueños. Nala y Mira, se suman a la fiesta y el prado se llena de vida.
No cabe duda de que los animales sienten, como seres vivos que son. Pero además nos dan lecciones a los humanos que ya quisiéramos...
Me despido de mis nuevas amigas y sus preciosas perritas. Este mundo nuestro está muy necesitado de gente que vaya llenando los caminos de bondad y yo hoy me he encontrado con dos estupendas mujeres a las que dedico esta entrada.

10 comentarios:

llorenç Gimenez dijo...

Hola Maripaz.. Aqui en Catalunya es un perro muy habitual sobre todo como cuentas tu de montaña, se le llama "Gos d'Atura" (perro pastor) tiene un don para conducir el ganado. Debido a su astucia, fuerza y capacidad para el trabajo, tiene unos orígenes muy lejanos. Se dice que desciende de los pequeños perros de rebaño, descendientes a su vez de los Terriers del Tíbet.
Tengo una hija que tiene uno, es algo mas grande unos 20Kg, y mas peludo, lo ha de llevar al peluquero para que le corte el pelo, si no, no se le ven los ojos..jeje..
se llama Tobi.. Aunque no es el único en la family, otra hija tiene dos la Aila, y el Drac, pero el que recordaremos toda la vida fue una perra que se llamaba Luna, era un labrador negro precioso, pero con una infancia tormentosa, la pobre después de operarla dos veces acabo muriendo de cáncer de mama..
Ya ves me has hecho emocionar.. Un abrazo y buena semana santa.

Myriam dijo...

Emocionante historia.
Es verdad, los animales recuerdan y reconocen.

A mi eme sorprendió mucho como Nico, el golden retriver
de mi intima amiga en Miami, que me había conocido
cuando era cachorro y vivían entonces en Vermont,
se acordaba muy bien de mi cuando los visité en Miami
y él era viejito. Increíble la conexión que teníamos.


Besos y feliz semana santa y descanso pascual.


Ambar dijo...

Una bonita historia. Los perros no olvidan y curiosamente se dan perfecta cuenta de a quien gusta y a quien no.
Besos

Susana A dijo...

Me alegro de que todo le fuera bien. Un beso.

Pedro Luso dijo...

Olá, Maripazi
Para mim, que sempre gostou de cães, e que sempre tivemos um na família ao longo do tempo, esta tua postagem diz muito. Excelente. Parabéns.
Beijo.
Pedro

Sara O. Durán dijo...

Una historia preciosa. Así pasen muchos años. Los perros se reconocen entre ellos, y reconocen sitios, personas. Los grandes sustos que habrá pasado para ser asustadiza, pobrecita. El cariño de su nuevo hogar le dará la confianza suficiente para olvidar lo sucedido.
Un abrazo muy grande 🐾🐾🐾

RECOMENZAR dijo...

Genial tu historia bellos los animales que nos cuentas de ellos
Adoro los perros.
Y te deseo a vos bella mujer Tus mejores Pascuas

Mari-Pi-R dijo...

Y que no se diga que los perros no tienen sentimientos, que bonita historia y me alegro tanto que encontrase a su hermana.
Bonito escrito, un abrazo.

Tesa Medina dijo...

Me chiflan las historias de animales, Maripaz, porque creo de verdad que tienen mucho que enseñarnos.

Nala me recuerda al " "Gos d'Atura" " un perro pastor catalán, una raza muy inteligente y apreciada, tuve un cachorro que se llamaba Blai, pero por un cambio de ciudad y circunstancias laborales lo tuve que regalar.

Era un cachorro muy juguetón y vital pero ya lo podía llevar suelto por la playa y el campo, creo que pensó que yo era una oveja descarriada de algún rebaño y no se separaba de mí.

No puedo entender que alguien abandone o maltrate a un animal. Porque si Nala sigue siendo recelosa es que ha sufrido, casi seguro.

Pero hoy tu historia acaba bien. Las perritas son muy lindas y, Maripaz, también me suele pasar como a ti, que si conecto con las personas es como si nos conociésemos de siempre.

Un abrazo,

Cvjetkovic dijo...

Great post! Photos are amazing! :)
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