5 de junio de 2009

Convivír

Observando a mis mascotas, se me ocurria escribír sobre el dificil arte de la convivencia . En las fotos que os muestro, podeis daros cuenta que su compenetración a la hora de tomar el sól, es total ... ámbas, dormitan al mismo tiempo compartiendo la mesa de la terraza. És más, giran la cabeza al unísono ... sorprendente !!!

La verdád, que me lo paso "pipa" haciendo de reportera y teniendo la cámara de fotos a mano, para poder sacar estas maravillosas istantáneas de su vivír diario . Son una preciosidad que me hacen una compañia única y me dán su cariño incondicionalmente , a cambio de muy poquito esfuerzo .

Pero volvamos al tema . Logicamente, su trabajo les ha costado .Al principio , sus relaciones, no eran tan idílicas y la perrita, viéndose destronada ( ella llegó primero) sufrió un poco .

Con el paso del tiempo, se han hecho inseparables, eso sí, manteniendo cada una su propio lugar y su independencia, por eso son capaces de compartír la mesa, lugar favorito de Laika y que generosamente , ha cedido , a la gatita melosa que se acurruca a su lado tímidamente .

La sabia naturaleza y el reino animal, nos dán lecciones de generosidad, de saber estár , de convivencia , hasta de humanidad muchas veces .

Es sabido que la convivencia a nivel familiar, a veces , es costosa . Pueden vivír en un hogar, personas de distintas edades, caracteres, mentalidades ...
No se comporta lo mismo un hombre y una mujer, un anciano que un joven, un niño que un adolescente ...
Cada uno, tiene sus propias necesidades, necesita su propio espacio, su propio tiempo personal, su dosis de cariño y afecto.

Para que la convivencia, sea algo agradable, todo el mundo tiene que contribuir a las pequeñas tareas familiares, sin delegar todos los detalles hogareños, en la madre de familia . Sabemos que cúlturalmente, la mujer se encarga de todos estos menesteres , que no son pequeñeces sin importancia y que la mayoria de las veces, no están valorados como debieran .

Además, con la incorporación de la mujer al mundo laboral , la mayoria de las veces, súrge una sobrecarga de trabajo , que si no encuentra el respaldo por parte del resto del grupo familiar, puede llegar al límite de sus posibilidades , causando verdaderos problemas en la vida diaria .

También están, los pequeños detalles de caracter . Cada uno, tiene el suyo ... Y cada uno, tiene el deber de respetar a los demás como són , y el derecho de sér respetado , comó és ...

Que dificil és !!! Queremos que los demás sean conforme a lo que nosotros juzgamos que és lo correcto . La mayoria de las veces, se organizan verdaderos dramas familiares , por pequeñeces que hemos hecho montañas, por nuestro egoismo, nuestro cansancio, nuestro amor propio ...

És preciso tener la madurez necesaria, como para pasar de largo por encima de pequeños agravios, pedir perdon y saber perdonar ... al fín y al cabo, nadie nos quiere más que los nuestros . No podemos llenar de amargura, la vida de esos seres que serian capaces de todo por nosotros, por pequeñeces que enturbian la convivencia diaria y que no tienen ninguna consistencia . A veces, cuando perdemos a los que amamos, nos damos cuenta de nuestra ingratitud ... cuando quizá, es yá demasiado tarde ...

No quiero alargarme más . Se me quedan en el tintero muchas cosa importantes . Tampoco quiero dar a este sencillo escrito, categoria de un tratado de moral .

Queria solo, enseñaros estas bonitas fotografias , compartiendolas con vosotros
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12 comentarios:

Io dijo...

¡Qué bonitas!

Yo tuve una gata a la que llamé Laika, mi maravillosa gata gris, la gata más buena que he visto en mi vida.

Por cierto, Laika se parece muchísimo a nuestra Chu, cuya foto sale en mi entrada Hidalgos y Plebeyos.

Anécdotas aparte, yo metí a Milo (perro) en casa cuando reinaba Trufa (gata, y con carácter), y nos costó bastante que le aceptara.

Ambos eran adultos, cuando lo ideal es que uno de los dos sea cachorro, pero Milo estaba abandonado, entró en mi tienda un buen día y hasta hoy. Ahora son inseparables, pero si que es cierto que ellos mantienen su jerarquía y sus normas de convivencia, y aquí sí que la antiguedad es un grado.

Me encantan las conclusiones que sacas en tu entrada. Los animales nos enseñan muchas cosas, aunque pensemos que somos los más listos del pueblo. A los míos, que algunas veces han tenido unas palabras, jamás les he visto guardar rencor, ni picarse por tonterías. Son todo generosidad y cariño, y siempre guardan lo mejor de sí mismos para su familia humana.

Yo sostengo que cuando entra un animal en una casa se le tiene que considerar un miembro más de la familia, y como a tal, no se le puede abandonar a su suerte en cuanto estorba o supone un gasto extra. Hay otros muchos gastos innecesarios que se pueden suprimir antes de recurrir a la canallada de abandonar a un animal.

Excelente entrada! Ojalá que la lea mucha gente!

Un besazo, guapa!

Adrisol dijo...

hermosa imagen!!

la convivencia y todo lo que trae consigo...seguro que tenemos que aprender de los animales!!

gracias por compartir.

besitossssssssssssssssss

Rio Oria dijo...

La convivencia es de las cosas mas difíciles en ésta vida, pero con un poco de paciencia y muchas dosis de amor se puede conseguir, fíjate que hasta tu perro y gato lo han hecho, una delicia. A veces ocurre que los humanos somos mas "burros" que los propios animales.
Un beso guapa. Olalla.

ana dijo...

Precioso post.

Convivir es todo un arte, un equilibrio entre lo que soy y lo que he de dejar de ser para que los demás puedan llegar.

Convivir es ejercer la libertad más pura.

Decidir qué expando en mi personalidad, en mi vida y qué dejo arrinconado para que los demás también puedan ser.

Decidir que mi presencia sea pequeña para que alguien a mi lado se haga grande.

Convivir se hace especialmente difícil cuando alguien siempre es, cuando alguien quiere siempre ser, y no deja silencio para el ruido de los demás. Pasa más a menudo de lo que quisiéramos. Entonces... es cuando surge la retirada. En silencio. Siempre en la discreción del silencio.

Un saludo y que sea un bonito sábado. Y un abrazo especial para la dueña de esta ventanita.

Rita dijo...

Me encantan tus bichitos, yo tengo una parejita muy parecida, que se llevan igual de bien, para que luego digan aquello de "perros y gatos", que bonitos son los tuyos, la perrita se parece mucho a una que tuve yo, la primera, que tan buen recuerdo me dejó, un abrazo y feliz domingo

Tefi dijo...

Son preciosos esos dos amiguitos que tienes, y te deben hacer muchísima compañía.
La verdad que me encantaría tener un perro pequeño o un gatito, pero ahí entra mi parte de la convivencia, mi marido no quiere, la verdad es que mi piso es muy pequeño, y claro primero tengo que convivir con él en buena armonía, jejeje.
Cuando vivía en el pueblo de pequeña siempre había gato en casa, había que tenerlo porque como había gallinas, cerditos y un burro, salían ratoncillos en la bodega para comer el pienso.
Haber si consigo un pajarito...jeje
Pero es cierto que cualquier convivencia dentro del grupo familiar y de trabajo, es posíble, pero como hacen Laika y tu gatita, hay que poner cada uno de su parte.
Como siempre muy buena lección que nos dan.
Un beso MªPaz.

Maripaz Brugos dijo...

Io, tengo la misma opinión acerca de los animales, si lo tienes en casa, forma parte de la familia como uno más . Me horroriza utilizar a cualquier ser vivo.

Besos

Maripaz Brugos dijo...

Adrisol, gracias a tí, por estar siempre ahí
Besos

Maripaz Brugos dijo...

Olalla, es verdad que la convivencia es dificil ... pienso que como todo lo que vale la pena. Al convivír, compartimos cariños, ilusiones, malos ratos... Al comunicarnos con los demás, nos abrimos a la belleza de cada ser humano y aunque sea una aventura llena de obstáculos, vale la pena lanzarse a vivirla , porque así será la única manera de no sentir la amargura de la indiferencia

Un beso

Maripaz Brugos dijo...

Ana, me ha encantado tu comentario. Profundo como siempre ...

Es una tarea propia de corazones grandes, que no están siempre mirándose a si mismos.

Conseguír ese equilibrio de ser uno mismo y dejar ser al otro, enriquece la propia personalidad y se saborea la madurez como una meta conseguida .
Un beso Ana y gracias por estar aquí

Maripaz Brugos dijo...

Rita, ya sé que te encantan los animalitos y que eres una persona sensible a las necesidades de los demás.

Un beso amiga

Maripaz Brugos dijo...

Tefi, a lo mejor con el paso del tiempo, llegas a tener un animalito ... ¿ Quién sabe ?

Puede cambiar la opinión de tu marido. De todas las maneras, es con él con quien tienes que convivír en armonia como tú dices .

Un beso y saludale de mi parte