16 de abril de 2011

LA ESTACIÓN



Las estaciones están llenas de recuerdos. Si pudieran hablar nos contarían muchas historias de gentes que han pasado por allí en alguna ocasión.
Los andenes de la estación huelen a despedidas, a encuentros amorosos, a esperas ilusionadas, a momentos dolorosos, a esperanzas lejanas, a horizontes futuros...
Aunque son sitios de paso guardan en lo mas intimo de su ser recuerdos que nunca mueren y se mantienen con vida añorando volver a reencontrarse con cada uno de los seres que formaron parte de esas historias que conservan como preciado tesoro.
El tren que aparece de repente, es como el alma de las estaciones. Con su llegada se cumplen los sueños que se forjan en cada espera. Es como si viniera cargado de esperanzas nuevas.
Otras veces es preludio de dolorosas despedidas, con su marcha se mueren a veces los sueños de nuestra vida.
Me gustan las viejas estaciones de pueblo con olor a maletas de cartón de otras épocas, con cestas de fruta e incluso un pollo asomando la cresta, con bocadillos de tortilla envueltos en papel de estraza, con caras alegres y risueñas que van de visita a la ciudad.
Uno de los recuerdos que me trae esta estación, son los besos de mi padre cuando me despedía porque volvía al colegio de nuevo. Aún puedo verle subir mi maleta al altillo del tren, y después de coger el lado de la ventanilla para que pudiera observar el paisaje, apurar los últimos minutos junto a mí. Luego, me besaba ,y una vez fuera ,agitaba su mano deseándome buen viaje, hasta que desaparecía en el horizonte.
Esta vieja estación guarda un bello recuerdo para mí, por eso quería mostrarla.

10 comentarios:

Elena dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, los trenes tienen ese halo de misterio que te atrae.
Testigos callados de miles de historias, protagonistas silenciosos.

Un beso Maripaz.

MAMÉ VALDÉS dijo...

He hecho ya varias entradas sobre trenes y estaciones, me encantan viajar en trenes, por desgracia en Chipiona desapareció a mediado de los años 80, ahora es la Via Verde.

Tu post está lleno recuerdos. Un saludo.

Curiyú dijo...

En Argentina, las estaciones son un puro recuerdo. Un tiempo destruído atrozmente en los noventas. Todo lo que vivía ahí, fue roto por tipos que lo único que querían era vender la nación.
Me quedo en tus estaciones, con sus luces y sombras. Beso

mariajesusparadela dijo...

Había hasta canciones como "la niña de la estación"

Irma dijo...

Un post cargado de nostalgias y bonitos recuerdos, me gustan los trenes, aunque nos empeñemos en conseguir AVEs para volar más deprisa y perdernos tantas cosas, pero bueno todo va con los tiempos imagino.

Un abrazote utópico, Irma.-

Montse dijo...

Las estaciones de tren , son hermosas, al menos las que se conservan como antaño. En mi ciudad la dejaron tan moderna, que agobia coger el tren, la anterior era muy bonita, aunque peligrosa ya que habias de atravesar la via, ahora la hiciero subterranea.Has descrito muy bien cosas que habia olvidado. besitos.

Antonio dijo...

La verdad es que estas estaciones tiene un contenido bucólico y de añoranza y recuerdos muy importante.
Yo estaré por Carrión de los Condes en esta Semana Santa, lástima que no tanga tiempo para ir a conocerla.
Un abrazo

Dilaida dijo...

Una entrada preciosa, llena de ternura y nostalgia.
Las estaciones de tren me traen recuerdos de mi adolescencia, de aquellos largos viajes de Valladolid a Ourense, en Navidades, Semana Santa y Verano.
Bicos

ana dijo...

en cada estación se respira lo que trae y deja la gente, son testigos mudos de nuestro ir y venir.

besitos.

geminis dijo...

hola, tenia tiempo de no pasar usmear dentro de tu baul, que linda entrada sobre estaciones de tren, tienes razón tantos recuerdos quedan ahi, como los besos de tu padre que bello es recordar.
besitoss