1 de noviembre de 2014

CAMPOSANTO


Camposanto, refugio último de nuestro andar peregrino. Morada eterna del caminante. Descanso en paz, en  tierra sagrada.
Sintiendo la incertidumbre de llegar a la meta.


Sentido sagrado de nuestro paso de la Vida a la Muerte.
Polvo, que al polvo vuelve.
Y la nada amenazante insinuando su llegada.



Rezos, flores, ofrendas.
Réquiem aeternam dona ei domine.
Tradiciones ancestrales.
Sentido religioso.


Lugares santos
Horizontes efímeros de vida.
Fríos sepulcros de podredumbres malolientes.
Aferrándonos al más allá.



Recuerdos de seres amados.
Corazones rotos por la nostalgia.
Esperanzas de nuevos encuentros al atardecer.

3 comentarios:

ELOY GONZÁLEZ CORRO dijo...

Triste y hermoso comentario de una mujer que merecería trascender al fatal desenlace que a todos nos espera.

Katy Sánchez dijo...

Y así año tras año. Recordando a los que se fueron. Pero en el fondo es el miedo de perder la vida.
Cementerios. A veces los visto sin tener a nadie y pienso en los que nos precedieron.
Bss

Darío dijo...

Nuevos encuentros más allá... Un abrazo.