17 de abril de 2016

PRESO


Marcos, se había quedado preso de su sectarismo. Siempre había tenido una actitud fanática defendiendo sus ideas  sin admitir ninguna crítica sobre ellas
 Como todos los sectarios, era incapaz de reconocerlo porque se sabía poseedor de la verdad absoluta.
Incluso presumía de ser un hombre tolerante y comprensivo cuando se definía a  si mismo.
Pero que nadie se atreviera a llevarle la contraría sobre algún aspecto de aquello que defendía a capa y espada...
Entonces, era capaz de insultar, ridiculizar y hasta llegar a la violencia verbal con la pasión de aquel que le va la vida en ello.
Hasta tal punto estaba seguro de "su verdad" que no dudaba en utilizar la violencia explicita con tal de defenderla.
No era capaz de escuchar, porque ya había juzgado antes de hacerlo.
Su boca gritaba y gritaba hasta hacerse oír, proponiendo una y mil veces que solo él tenía la verdad.
Alguna veces hasta llegaba a contradecirse y en su soberbia buscaba culpables de su situación.
Él mismo establecía los limites del bien y del mal.
Era Dios, Juez, Dueño y Señor de la Vida y la Muerte.
Desde su más tierna infancia se fraguo su carácter esculpido a fuego con los odios de sus ancestros.
Fue poseedor de una herencia que le fue dada por el simple hecho de nacer en aquel entorno familiar.
Creció con una semilla contaminada que le impidió volar libre.
 Y tomando el testigo, juro defender la misma doctrina que le había sido encomendada a las futuras generaciones que dependían de él.
En esa espiral vertiginosa, se perdió la belleza intrínseca de la vida misma, porque cerro sus puertas a lo diferente.
Y ahí sigue...cautivo y sin poder huir.

20 comentarios:

Sara O. Durán dijo...

Estupenda descripción del perfil de tu personaje Marcos. Podría ser un dictador. Un personaje preso de su propia naturaleza.
Un abrazo grande.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Un relato estupendo, maripaz. Cuántos sectarios y encarcelados por su autismo. Un beso enorme

Ambar dijo...

Como los pintores impresionistas, con apenas unas pinceladas, trazas el perfil psicológico de un personaje complejo al que todos conocemos. En la historia, en los telediarios, entre tus vecinos o entre tus conocidos siempre hay, en mayor o menor grado, un Marcos. Yo siempre me pregunto cómo fue su infancia, en qué fuente de la intransigencia bebieron, quién introdujo en ellos la semilla del mal. Una entrada reflexiva y estupenda.
Besos

MuCha dijo...

Disfruto como escribes y ves la vida desde tus letras

miniaturista dijo...

A veces nos creemos gallinas siendo aguilas y no sabemos volar.
Un abrazo
Maite

Tesa Medina dijo...

Primero el vídeo de río, que hermosos y relajantes son los ríos y cuando llevan tanto caudal más, eso sí dentro de sus cauces.

Me intriga, Maripaz, ¿qué es lo que remonta la corriente? primero pensé que era un tronco, pero claro, hasta yo sé un tronco no iría a contracorriente.

Bonita foto, como una metáfora de tu excelente relato.

Me dan pena las personas como tu protagonista, porque al final de su existencia, al hacer balance, caerán en la cuenta de que han perdido lo único que le da sentido a la vida... y es tratar por todos los medios de ser felices.

Me encanta pasar por aquí, Maripaz.

Muchos besos,

Maripaz dijo...

Tesa, es una rama que se ha quedado varada en unas piedras que hay. Cuando lo vi, me ocurrió lo mismo que a ti, pensé que era un animal. Quise jugar con ese elemento para darle más intriga al vídeo...jajaja.

Mari-Pi-R dijo...

Un personaje del que se podría considerar infeliz en el cual la infancia influenció en su personalidad.
Una feliz semana.

El tejón dijo...

Yo creo que todos conocemos a algún Marco.
Un gran relato para una buena foto,Maripaz.
Saludos.

Moni Revuelta dijo...

La intolerancia es la base de la desdicha propia y de los demás; Un auténtico monstruo.
Un beso

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Estoy seguro, Maripaz, que todos conocemos a más de uno de esos nefastos personajes que han servido para crear tu magnífico relato.
Un abrazo

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Muchos viven así, siendo sus propios carceleros, esclavos de sus ideas.

Un abrazo.

Isabel Martínez Barquero dijo...

El fanatismo es uno de los mayores pecados en los que podemos incurrir.
Creo que se ha de ser tolerante con todos, excepto con los intolerantes.
Lo has definido muy bien, querida Maripaz.
Un beso

ameLie. dijo...

me ha encantado el texto, cuánta razón lleva. Todos conocemos a alguien así, incluso nosotros, algunas veces, podemos caer en eso...
Un besito

Pedro Luso dijo...

Maripaz,

Não gosto de pessoa sectária e fanática. Dessas pessoas, já nos cansamos, aqui no Brasil. Quando eu era ainda estudante universitário tive minhas simpatias pelo socialismo, por Lênin, por exemplo, mas com o passar do tempo vi que ele e outros líderes se encaixam na mesma figura do Marcos, a sua personagem da sua bela crônica.
Parabéns, pelo belo trabalho, minha amiga.

Abraços,
Pedro.

Marisol dijo...

Buenas noches!! Qué pena ser así, imponiéndose en todo siempre ante los demás,sin querer escuchar otras opciones para poder dialogar compartir y así enriquecerse de otras opiniones tan válidas como las de èl.... Y sobre todo sin violencia!!!!!
No cabe duda que el entorno y lo que con odio se enseña sin dar otra opción al individuo,es una enseñanza que a la larga marcan para siempre tristemente a ....Marco. Bonito, MariPaz.




PEPE LASALA dijo...

Gran texto y gran reflexión Maripaz. Yo creo que todos hemos sido así en alguna ocasión. Un fuerte abrazo y buen fin de semana. @Pepe_Lasala

Manuel dijo...

Prisionero de su propio ego. Excelentes tus relatos, te lo digo en plural, ya que como por falta de tiempo me es imposible seguir tu ritmo de publicaciones, cada vez que vengo suelo hacer los deberes pendientes, desde mi última visita.
Un fuerte abrazo, amiga.

Conxita Casamitjana dijo...

Buena reflexión.
Cualquier extremismo acaba siendo malo para la persona y los que están a su alrededor.
Desgraciadamente hay muchos Marcos.
Un saludo

Existe Sempre Um Lugar dijo...

Boa tarde, quem se julga dono da sabedoria e da razão, é vazio de ideias que lhe causa falta de confiança para encarar a realidade, a humildade é sinonimo de inteligência.
Boa semana,
AG