6 de agosto de 2012

TACONES CERCANOS


Aquellos tacones se le antojaban cercanos por lo atada a ellos que siempre había estado. Su pequeña estatura le había causado los más variados complejos a lo largo de su vida.  Es verdad que los que la querían bien le habían enseñado a tener confianza en ella misma tal y como era, pero los cánones de belleza por los que se movía la sociedad en la que le había tocado vivir eran otros. Se juzgaban las apariencias de lo que se veía a primera vista, y de una manera frívola se catalogaba sin ningún pudor a los seres humanos.
Su vida no había resultado fácil, pero esas circunstancias le había hecho más fuerte si cabe. Solía recordar su infancia como se recuerda la época feliz en que todo sonríe a nuestro alrededor. Pretendía así refugiarse en aquellos años en los que la risa le acompañaba en cada amanecer. Después llegaría el llanto que mas de una vez le impidió ver la luz del sol.
Con el paso de los años aprendió a ver el mundo desde sus inmensos tacones cercanos, siempre muy cercanos...como si desde su atalaya postiza pudiera tener una visión más amplia del horizonte de su vida y sus propios afanes y recuperar fuerzas para seguir viviendo. Era como ver los acontecimientos diarios desde la perspectiva de otra dimensión, la que da la altura.
Aprendió a vivir con su complejo de mujer bajita, pero poco a poco fue creciendo en altura de miras, de intereses, y hasta se reía con todas sus fuerzas de los más altos que ella pero que se habían quedado empequeñecidos por su vanidad calculadora y marchita.
Eso si, sus tacones les siente cada día más cercanos...

9 comentarios:

Eastriver dijo...

La verdadera altura no se ve por fuera, Maripaz. Un abrazo grande.

Darío dijo...

Ciertamente, unos tacones no ayudan a ver la vida desde otra perspectiva, es otra cosa, creo...Un abrazo.

mariajesusparadela dijo...

Y cuántas altas te habrán envidiado en los tiempos en que el "hombrecito" español medía metro setenta y era alto...
Hace unos días ví un chiste que ponía "perspectivas" y se veía a un hombre en una barca, feliz, gritanto ¡tierra! al llegar a una isla y al hombre de la isla,feliz, gritando ¡barco!...
Porque solamente vemos desde un ángulo.

yoyoyo dijo...

Fascinante cualquiera que lleve esos tacones. Altos y fucsias. Me encantan
Besos

Dilaida dijo...

Tacones, lejanos para mi, hace siglos que no subo tan alto, pero hubo un tiempo que me gustaba medir un poquito más.
Bicos

SANTIAGO LIBERAL dijo...

creo que a todos nos gusta medir un poco más.
Un saludo y placer entrar en tus letras

Aldabra dijo...

yo soy bajita 1,55 pero nunca tuve complejo, por dentro siempre me sentí tan alta como los demás pero entiendo lo que quieres transmitirnos con este relato.

biquiños,

lurdes dijo...

Siempre lleve tacones muy altos,pero con la edad ya no meimporta si mido unos cm más o menos,me importa más la comodidad.Un abrazo

ELOY GONZÁLEZ CORRO dijo...

Me hace recordar cierta polémica sobre un asunto jurídico en una clase de mi universidad. "Por que lo digo yo" espetó el profesor, a lo que un alumno contestó: "Ud. cree que por que está en la tarima 20 ctms mas alto tiene mas razón, pero este es un tema de fuero y no de huevo", Torres mas altas tienen mayor recorrido en su caída. En tu caso siempre fuiste alta por tu humildad auténtica.