Mi amigo, Jonathan se ponía en contacto conmigo no hace mucho para invitarme a la fiesta de la montaña de Puente Agudín, A pesar de que me he retirado de los reportajes, no pude negarme, porque es mucho el empeño que (junto a los mayores que siempre han organizado esta fiesta) están poniendo estos chavales jóvenes en dinamizar los actos, aportando nuevas iniciativas con las que celebrar esta fiesta de interés turístico nacional.
Es bueno que las jóvenes generaciones recojan el testigo de las tradiciones de los pueblos para mantenerlas vivas.
Este año se rendía homenaje a Manuel Mediavilla, fundador que presidio el CIT durante más de cuatro décadas y que falleció en Mayo. De la entrega y la experiencia de nuestros mayores, aprenden los jóvenes y ambos nos enriquecemos.
Esta romería se celebra el tercer Domingo de Julio desde el año 1972 con el objetivo de incrementar el turismo en la zona y recobrar viejas tradiciones populares y los valores de la comarca.
Tiene especial relevancia las manifestaciones folkloricas y la degustacion de la caldereta conocida como "guiso del pastor"
La fiesta se celebra en una campa en el cruce de la Ruta de los Pantanos con la carretera de Cardaño de Arriba.
Este año se han utilizado 470 kilos de cordero para la caldereta . Salvador Varela, cocinero mayor, junto a Angel Martinez ,ayudante tradicional y Samuel Garcia, el más joven de ellos y que se ha incorporado hace poco, han sido los encargados de cocinarla.
Ejerció de pregonero, Angel Carrera, en el centro de la fotografía.
Aquí os dejo un pequeño retazo de su intervención. Siento no ponerlo entero -llegue tarde- pues fue muy emotivo.
La Coral la Reana, de velilla del Río Carrión amenizó el acto.
Tuvo lugar la celebración de la Santa Misa.
Dadas las altas temperaturas, la gente opto por buscar la sombra cerca del río.
Según me han comentado, este año parecían menos los asistentes al evento, porque se veían muy repartidos por el calor, debajo de la carpa que había instalada para la ocasión.
Había gran ambiente por los rincones. Muchos veraneantes se sumaron a la fiesta y gentes de los pueblos vecinos, junto a personas de otras comunidades.
Se podían ver los puestos de la Feria de Artesania.
Pude colaborar un ratito en el puesto de unos amigos...
El padre de, Eduardo, estaba feliz, me lo presentó su hijo.
Mis amigos, Maeva y Tinin posaban para mi así de guapos.
Mi amigo, Alex, a pesar de tan solo haber dormido un par de horas, todavía le quedaba mucha marcha...
Esta preciosidad también quiso estar presente
Una vez que el guiso estuvo terminado, la gente se fue arremolinado para degustar su ración.
Bajo un sol de justicia esperamos pacientemente .
Alcaldes, tenientes de alcalde, diputados...charlaban amigablemente.
Y mi amigo celebraba su cumpleaños sonriente junto a su mujer, hijos y nietos, y me invitó a una cerveza.
También estaba por allí cubriendo la noticia, Lola Rebolleda y el cámara, Jorge, de la televisión autonómica y les pude hacer unas fotos y saludarles.
Pude conocer a Andrea de radio Aguilar. Me la presento, Rubén.
No podían faltar mis jóvenes amigos corresponsales del Diario Palentino, Rubén-izquierda- y Jose Carlos- derecha- del Norte de Castilla. Ellos son los ojos y la voz de la comarca.
Rubén y sus padres tuvieron el detalle de llevarme en su coche y brindarme su cariñosa compañía. Desde aquí, les doy de nuevo, las gracias.
P-D. Por hoy, lo dejo. Quizá mañana añada algo más relacionado con alguna carrera y otras actividades que no he vivido en primera persona y que quizá alguien me pase alguna foto o vídeo. Os aconsejo visitar el Diario Palentino y el Norte de Castilla para más información. Ellos son los verdaderos profesionales a fin de cuentas. En mi Facebook, podéis ver más fotografías. Por último, agradecer el enorme cariño cuando os acercáis a saludarme los que estáis fuera, y pediros disculpas si no os reconozco de una vez para otra. Soy muy despistada y necesito veros como mínimo un par de veces.
Querido, Raúl: se cumple hoy el cuarto aniversario de tu marcha, y no he querido faltar a la cita.
Esta mañana te compré una rosa roja preciosa. He acudido a Eduardo, el poeta que habla con las flores, las mima y tiene un gusto exquisito, de la Floristería Magnolia.
Nadie mejor que él para prepararme la rosa. Además, cuando le he ido a pagar, se ha negado a aceptar nada a cambio, pues le hacía ilusión que te la llevara también de parte suya.
Mi gata Leticia, cuando he llegado a casa con la rosa, la ha olido como para darme su aprobación de que era muy bonita.
Como cada año, me he puesto en camino hacía el cementerio. Hacía un sol de justicia esta tarde. De repente, sentado en el suelo, allí estaba Fortunato, un hombre de ochenta años que picaba la guadaña.
Estuve charlando un rato con él y le pedí permiso para hacerle una fotografía.
Ya sabes como me gusta escuchar de sus labios, la sabiduría de la gente de los barrios.
Me pidió que le hiciera una foto con su perra que me miraba un poco asustada y prometí llevársela en papel. Me preguntó que para quien era esa rosa tan bonita, y le conté tu historia. Mientras me escuchaba se le veía emocionado e iba asintiendo con la cabeza.
Me despedí de Fortunato y me fui acercando al cementerio. Hacía una tarde preciosa. La hierba recién cortada se apilaba en pequeños montones y a lo lejos parecía un mar lleno de olas.
Una cigüeña surcaba el cielo azul por encima de mi cabeza. Intenté captar una instantánea, pero con el móvil y su rápido vuelo, apenas la pude pillar.
Pensé en ti, que quizá me estabas viendo desde lo alto.
Si... ya se que son figuraciones mías, pero a mi manera te siento por los rincones sobre todo cuando observo las cosas bellas.
Casi sin darme cuenta, había llegado.
Todos los años, como en un ritual, hago el camino en soledad para estar un rato en tu tumba y entregarte la rosa.
Para los que no conozcan tu historia, decirles que eras un chico bueno, alegre, noble, artista, amigo de tus amigos, que nos dejaste demasiado pronto. Tan solo tenias treinta y un años.
Lo de la rosa, viene a cuento, porque en tu funeral, yo estaba en un lateral de la iglesia y vi como se caía una rosa de una de las muchas coronas que allí había.
La rosa, casi vino a parar a mis pies, y en mi dolor por tu marcha, se me antojó pensar que me la enviabas tu.
Cuando hubo terminado la ceremonia, la recogí y me la llevé a casa. Todavía la conservo, y desde entonces cada aniversario en prueba de mi amistad y mi cariño, yo te regalo también una rosa.
Una vez allí, estoy un largo rato contigo charlando de nuestras cosas.
Se que quizá alguien se sonría por mi ingenuidad, pero poco o nada sabemos del más allá y de las almas que dejan el cuerpo, por lo tanto puedo imaginarme lo que quiera y como quiera sobre tu presencia en ese lugar.
En la paz del camposanto, uno se siente muy pequeñito, y toda la soberbia y autosuficiencia se esfuman de un soplo.
Al lado de tu tumba, una mujer que no hace mucho se ha quedado viuda, se acerca cada tarde a visitar la tumba de su marido, y un poco más allá, otra...
-A mi me ayuda- me dice con la voz entrecortada- de alguna manera, siento que está aquí.
Cada cual vive el dolor a su manera y tiene unas necesidades, pero cada uno necesita recordar a la persona amada como sea.
Esta cita me conmueve cada año enormemente, porque notamos tu ausencia muchísimo tantos tus padres, tu hermana, tu sobrina, tus amigos y todos los que te quisimos.
Este año, mi emoción se ha acentuado. Cuando ya salía, una pareja llegaba.
Una joven madre- casi una niña- traía a su pequeño hijo recién nacido para presentárselo a su padre fallecido no hace mucho.
Acaricie la cabecita del pequeño y la de la joven niña, mientras una lágrima resbalaba por mi cara .
Raúl, siempre vas a estar en nuestros corazones.
Miles de besos de parte de los que te amamos.
Erase una vez un hombre guapo, con un puntito canalla en su mirada. Tocado con un sombrero como seña de identidad, además, era un gran fumador.
Poseía una sonrisa cautivadora .
Su piel, demasiado colorada a veces, delataba su otra pasión: el vino.
Y es, que cuando tomaba dos copas de más, se le ponían sonrosadas las mejillas y sus pequeños ojillos chispeantes parecía que se le iban a salir de las órbitas.
Aunque ya peinaba canas, tenía un espíritu tan jovial, que se le podía confundir casi con un adolescente o un jovencito de veinte años.
Si se encontraba con una mujer, posaba su mirada en ella con una reverencia encantadora, de tal manera que la hacía sentirse única y deseada.
Su frente surcada por las arrugas propias de su edad, se fruncía en pliegues armoniosos y se acentuaba un hoyuelo que tenía en la mejilla derecha, mientras te hablaba con zalameras lisonjas.
Sus andares lentos y ceremoniosos, le daban una prestancia, digna de un patricio romano.
Reía a grandes carcajadas, queriendo beberse la vida a sorbos, como si no hubiera ni pasado, ni futuro, tan solo ese presente inmediato que podía tocar con sus manos.
Nunca fue capaz de mantener un compromiso, de ser fiel a la palabra dada. Ni permitió que le cortasen sus alas, aunque tenía mujer e hijos. Esa era su manera de ser y vivir.
De sobra sabía él muy bien como era... Vivía prisionero de su propia esencia, aunque alardeaba una y otra vez de ser un espíritu libre.
Era consciente de que no era perfecto, pero siempre encontraba la disculpa certera para seguir con sus imperfecciones sin tener ningún interés por cambiar su conducta.
Vivía la vida con enorme intensidad. Siempre arropado por sus amigos iguales a él.
Juntos se reían de los convencionalismos de la sociedad y se consideraban unos locos revolucionarios. Incluso eran capaces de ridiculizar a los que osaban darles consejos cargados de moralina a raudales.
El paso del tiempo no le había llegado a curtir el alma, pues siempre se negó a madurar intentando meter la cabeza bajo el ala.
Soñador de utopías, libertino hasta los tuétanos, embaucador, truhan, ladrón de corazones rotos, saltimbanqui de feria en feria...
En el mejor sentido de la palabra, un vividor...
Y llegó el verano.
Y con él, la luz y el sol por las esquinas.
Hay un susurro alegre de cielo azul que se mece al compás de mis pasos. Saboreo lentamente los momentos, porque amo la vida con pasión y se me escapa como el agua entre los dedos.
Me gusta perderme por los barrios buscando rincones nuevos donde poner mi mirada inquieta. En ellos se esconde la sabiduría popular al hablar con sus gentes.
Me pierdo en ellos, intentando rescatar la belleza de un instante, el amor de una mirada, la sinfonía de unas pisadas a lo lejos.
Me dejo llevar sin rumbo fijo, porque de vez en cuando es preciso deambular sin prisa alguna tratando de encontrarnos a nosotros mismos.
Llega un momento, donde la paz inunda el alma y una luz desconocida anida en el horizonte.
Es como si solo nos quedase el momento presente.
Como si estuviéramos desnudos ante el mundo tal y como somos.
Sin tener que demostrar nada a nadie...
Sin el incordio de los juicios temerarios.
Aceptándonos.
Atrás quedaron los pasos perdidos, los sueños rotos, las heridas infectadas, los besos malditos, los engaños, los olvidos, el tiempo de ser y no ser...
Libres al fin de ataduras que nos impedían volar, surcamos nuestro propio cielo hasta el infinito.
Y me subo a los tacones y me pongo el mundo por montera, porque ha llegado la luz y el sol que cauteriza y sana.
Este precioso dalmata, a lo largo del manifiesto ladraba como asintiendo de lo que allí se decía.
Estaba acompañado de su dueño e hizo el recorrido entero.
Con motivo de las fiestas patronales de Guardo, ha tenido lugar una corrida de toros. Los defensores de los derechos de los animales organizaron una manifestación en contra de esta tradición obsoleta y cruel.
Como me considero amante de los animales, allí estuve para colaborar con mis fotografías, mis vídeos y mi testimonio en la red.
Esta mal llamada fiesta (no puede haber fiesta en el maltrato gratuito a un ser vivo) tiene muchos detractores que poco a poco van consiguiendo pequeñas victorias.
Pero es un tema muy controvertido. Detractores y amantes del toreo, se enzarzan en peleas e insultos que no llevan a nada.
Las ideas hay que defenderlas con argumentos y con respeto. En el momento que llegamos al insulto, perdemos la razón.
Son muchas las voces que se alzan defendiendo que las corridas son arte y tradición. Que hay belleza en el envite de la bestia con el hombre cuerpo a cuerpo...
Opino que no están en igualdad de condiciones, puesto que al animal se le clava un rejón y banderillas que le producen un inmenso dolor en las terminaciones nerviosas y le van torturando en lenta agonía.
Que le pregunten al toro a ver si está cómodo y feliz con su cuerpo dolorido y ensangrentado sin entender el porqué de semejante salvajada.
Un animal que vive a cuerpo de rey, y de repente lo meten en un camión y lo llevan a miles de kilómetros para soltarlo en la arena de un redondel, donde comienza una tortura cruel y salvaje, hasta que muere ahogado en su propia sangre sin poder escapar de semejante tormento, no creo que disfrute mucho de arte ninguno. Y si es un torneo, ambos tienen que tener las mismas oportunidades.
Incluso acompañamos la barbarie con las alegres notas de un pasodoble para no escuchar los gemidos de muerte de un ser vivo evitando así lo desagradable de la escena.
Sostienen los afines a estas costumbres, que se perdería la especie si se aboliese la tauromaquia. Que un animal tan bello no puede dejar de existir...
¿Pero, con nuestro afán depredador, no nos estamos cargando miles de especies, porque nunca nos vemos hartos de nuestra codicia? ¡Como si nos importase mucho la especie animal si no es para nuestro beneficio!
Hay personas que defienden esta tradición, por el enorme dinero que aportan a las arcas del estado, por los puestos de trabajo... Creo que no todo vale.
Igual si hiciéramos las cuentas de lo que nos cuesta, no nos saldrían y sería deficitario. Pero hay demasiados intereses que no salen a la luz.
Una sociedad que por encima de todo pone el valor del dinero, no cabe duda de que está enferma. Y mira que esta idea, campa por nuestras calles a todos los niveles. Nos hemos cargado la dignidad.
A nuestros ancianos les escondemos en maravillosas residencias, frías de afectos y oscuras soledades, mientras se nos llena la boca de que allí están mejor cuidados que en casa. Muchas veces apenas los visitamos porque estamos muy ocupados,No soy yo quien para juzgar a nadie ni lo pretendo, y hay circunstancias que no me atrevo a valorar. Quizá estén más arropados que solos en casa.¡Allá cada cual!
Nos asusta el dolor, el esfuerzo, el sacrificio...Huimos de todo aquello que nos produce miedo e inseguridad en vez de afrontarlo con gallardía.
Nos hemos convertido en sociedades cerradas, donde priman los intereses personales, que blindamos de cualquier extraño que pretenda invadir nuestro pequeño y egoísta mundo.
Nuestras conciencias se han adormecido y tienen una costra que le resbalan hasta los derechos humanos más elementales.
Por eso, muchas personas critican la actitud de los que luchan por los derechos de los animales, e increpan incluso con violencia verbal o explícita, a quienes se atreven a defenderlos. Comienza entonces una sarta de ataques como: "Se podían preocupar de los niños de África, de los trabajadores, de los huérfanos, de los refugiados...pero, de los animales?"
La mayoría de las veces, son los mismos que encerrados en su torre de marfil no se preocupan de nadie. Ni de los niños, ni de los ancianos, ni de los refugiados....
Son esas personas que solo saben protestar por todo, pero que no son capaces de implicarse para que la sociedad cambie aportando su granito de arena.
Se necesita un mínimo de sensibilidad humana para percibir las necesidad de implicarse en todas aquellas causas nobles que requieran nuestra ayuda. Aquel que no tiene esa sensibilidad, le dará lo mismo y vivirá al margen de todo lo que no sea su propio interés.
Otros sostienen, que los que abogamos por los derechos de los animales, bien que comemos carne y que en las granjas avícolas o porcinas o en los mataderos se cometen enormes aberraciones con los animales y que habría que protestar por ello. Muchos de los que defienden a los derechos de los animales, son veganos.
¡Hay tantas cosas injustas en el mundo!
Poco a poco se van consiguiendo pequeños logros, pero es imposible llegar a todo. Paso a paso se ganan pequeñas batallas y salen leyes nuevas para infringir el menor dolor posible en los mataderos a los animales que utilizamos para alimentarnos. Si nuestros gobernantes legislan, pero no controlan que se cumplan las leyes, pues no hay nada que hacer.
Lógicamente no es lo mismo sacrificar un animal para comer, de la manera más digna, que utilizarlos para un espectáculo sangriento lleno de sadismo. Incluso en la naturaleza está implícita la subsistencia y los animales matan para comer. Nunca por diversión como el ser humano.
Hay quien dice que se podría mantener la tradición sin derramamiento de sangre. Sin rejones, ni banderillas, ni estoque...pero yo creo que eso es una utopía.
La fuerza bruta de un toro en estado puro, frente a un hombre...buff...
Quizá perdería interés para los sedientos de sangre, que de todo hay...
Algunos en plan racional, defienden que el hombre es el rey de la creación y que su deber es someter a las otras especies.
Que el hombre es el que domina por encima de todo al resto de los seres vivos.
¿Pero a costa de qué?
Muchas veces, el hombre es el depredador más irracional de la creación.
Hay en estas personas (muchas veces son hombres los que así lo manifiestan) la opinión de que estas batallas de defender los derechos de los animales, son cosas de mujeres histéricas que tratan a los animales como personas. Y ojo...( también hay gente que los humaniza) y que ellos, son muy machos como para andarse con bobadas.
Pero en honor a la verdad son quizá los menos y son muchos los hombres que se suman por ganar esta batalla.
Las sociedades evolucionan dejando atrás tradiciones crueles, costumbres ancestrales caducas, y aquellas que no lo hacen, se quedan a la cola del progreso.
Con este panorama, en el que no quiero profundizar más, es lógico que el bienestar animal nos importe una higa, puesto que hasta descuidamos lo más elemental del bienestar humano.
El planeta es de todos los seres vivos y es justo que todos encontremos nuestro lugar de la manera más digna.
Se puede medir el grado de civilización de los pueblos, por el trato que otorgan a sus animales.
Luego esta el tema de las subvenciones del estado con los impuestos de todos. Existe un negocio nada claro alrededor de este mundo que nadie se atreve a destapar. Si se hiciera un referendum quizá nos íbamos a llevar una sorpresa...
Las nuevas generaciones vienen pisando fuerte, y ya son muchos los jóvenes que abogan por el fin de la tauromaquia y los espectáculos con animales.
En ellas quizá este el futuro y espero que en pocos años vaya desapareciendo la tortura animal de nuestras sociedades, porque sera señal de que hemos avanzado.
Os dejo estos vídeos que grabé del evento.
Al grito de: "La tortura, no es cultura" y "Tortura animal, al código penal" recorrimos las calles de la localidad.
El lema de una pancarta, rezaba así: "Herido está de muerte, el pueblo que con sangre se divierte"con una frase de Juan Ramón Jimenez.
Bien es verdad, que tan solo fuimos cien más o menos. Nos cuesta significarnos, que los demás sepan como pensamos realmente teniendo miedo a contristar a aquellos que no piensan como nosotros. La mayoría de la gente es cobarde, y aunque este a favor de la abolición, es más cómodo no complicarse la vida.
También me costó a mi. Primero, porque amanecí cansada y sin ganas, luego tuve que madrugar para estar allí a la hora señalada, después, dejar de lado a mis amigos que estaban en la Feria Ecuestre, y también porque no deseaba molestar a mis seguidores que quizá no estén de acuerdo conmigo.
A lo largo de la mañana se recogieron firmas de la gente que iba llegando.
Estuvimos arropados por el Partido Animalista PACMA, que se presenta a las próximas elecciones.
Algunos acudieron con sus mascotas.
No faltaron a la cita, ni la Asociación Protectora de Guardo, ni el colectivo "Huellas Felinas"encargados de los gatos callejeros. Asistieron militantes de Izquierda Unida.
Javier Castrillo, cantautor y poeta de la localidad, amante de los animales y defensor de sus derechos, también estuvo presente y escribió un manifiesto que se leyó al final de la manifestación.
También yo quise dejar constancia de mi asistencia.
Genoveva, responsable de la Protectora de Guardo y Nuria Alcántara, coordinadora de PACMA para la provincia de León, leyeron el manifiesto.
P.D. Me acabo de enterar del triste espectáculo, después de la corrida, de una mulilla postrada en tierra porque no podía con el toro muerto. Por lo visto se cayo en el arrastre un par de veces porque los organizadores no habían calculado el peso del toro que tendría que cargar el pobre animal.
No había dinero para otras tres que le ayudasen a llevar semejante carga vergonzosa?
Decía Dali, que los genios no debían morir, pero entonces, el resto de los mortales estaríamos en desigualdad de condiciones.
Bien es verdad que no abundan tanto como para inundar la tierra de genios vivientes...
La mayoría de los habitantes del planeta, nos tenemos que conformar con ser personas corrientes, y nuestra inteligencia no sera capaz de sobresalir por encima de nuestros familiares, amigos y vecinos.
A lo largo de los siglos suelen destacarse personas singulares que marcan la historia. También hay muchas de esas personas que no han llegado a ser reconocidas, aunque hayan aportado sus conocimientos con enorme generosidad y que han sido olvidadas en el anonimato más absoluto.
Aunque bien es verdad, que los genios son necesarios e insustituibles para avanzar y descubrir nuevos conocimientos necesarios para la humanidad.
Ay, que sería de nosotros sin los grandes descubrimientos de los genios...
Solemos tener una idea preconcebida de ellos.
Varios estudios muestran las características de los genios llegando algunas veces a contradecirse. Por un lado hay quien opina que la creatividad se hereda con los genes y muchas veces viene motivada por el entorno familiar con un nivel cultural alto donde se da mucha importancia a la realidad artística.
Otros, en cambio, aseguran que no son los genes, sino determinadas actitudes lo que hacen al genio. Son muchos los que provienen de un entorno familiar lleno de dificultades y sin embargo, gracias a sus dotes y su esfuerzo, llegan a lo más alto.
En ambos casos hay características comunes y muchos son autodidactas, porque su afán de crear personalmente les lleva a desechar el rigor de unas enseñanzas ya establecidas.
Según estos estudios, son muy dados a padecer enfermedades mentales, tales como la esquizofrenia.
Los artistas sienten una explosión de felicidad, cada vez que les viene una nueva idea estando sometidos a una presión muy grande.
De ahí, que ya desde su infancia y juventud, tiendan a aislarse del grupo, pues su personalidad y sus prioridades chocan con la de sus compañeros.
Suelen ser perfeccionistas,excéntricos, pasionales, autocríticos, analíticos,impulsivos, solitarios y a veces, neuróticos.
Por supuesto que un genio es talentoso por naturaleza, pero no es esa la característica más importante. Los mejores, son los que más han trabajado en su especialidad entregándose a ella con curiosidad y determinación, llegando a ser necesario un sacrificio rayando en lo patológico.
Pero como a todos los humanos, les acompañan en su caminar los defectos y manías que la historia se encarga de ocultar para no empañar el mito que les acompaña.
Un dato curioso, es que muchos en vida son ignorados, y solo después de su muerte, son valorados como se merecen.
Así somos los humanos...
Me gusta pensar que todos, en mayor o menor grado, tenemos un poco de genios y un puntito de locura...
Eso si, la muerte nos iguala a todos.
Solo las obras nos hacen diferentes, y el legado de los genios, no cabe duda de que es muy valioso.