Prefiero la postura vertical a la horizontal.
Tener a mi alcance la mirada curiosa, los afanes a flor de piel, las ilusiones frescas y lozanas, los pasos en la dirección correcta, la alegría y el buen humor como compañeros de viaje.
Sin embargo, la postura horizontal me limita la mirada, mis ojos se cierran a la curiosidad, los afanes dormitan remolones, las ilusiones se relajan y pierden interés, los pies se rinden al cansancio, las risas y el buen humor se pierden.
Pero mi limitación como ser humano me lleva a tener en cuenta ambas posturas.
Todo ello viene a cuento de que no me gusta nada dormir. Incluso tengo problemas de vez en cuando para completar las horas de sueño establecidas por los entendidos en esta materia.
Durante el sueño, ese proceso biológico, me siento vulnerable de manera especial. Ese estado de inconsciencia me produce inseguridad y miedo.
Durante las distintas fases del sueño, el cerebro atraviesa ciclos de distintas fases que a mi se me antojan como algo misterioso. Aunque el cerebro y el cuerpo continúan trabajando para mantener la salud, la función cerebral, y la salud física.
Por lo tanto, dormir es muy necesario.
Creo, que amo tanto la vida, que el sueño me recuerda a la muerte. De ahí mi rechazo.
¿Pero, bueno, cómo no te gusta dormir?
Me preguntan familiares y amigos.
Pues no...
No me gusta nada de nada...
Por supuesto no duermo siesta jamás.
Por la noche, si me vence el sueño viendo una película, me voy a la cama a trancas y barrancas. Y cuando llego, me desaparece el sueño como arte de magia, y entonces las letras bailan a mi alrededor.
Así me ha ocurrido ahora mismo.
Comienzo a darles vida hasta caer rendida.
Entonces si.
Me sumerjo en ese mundo inquietante donde no soy dueña de mi, esperando amanecer un nuevo día.
Yo, y mis neuras...
17 comentarios:
El sueño es necesario para seguir viviendo, sin duda.Forma parte de la reparación del desgaste diario.
¡Huy!, apreciada Maripaz, hasta en esto coincidimos ya que yo lo máximo que duermo -cuando lo duermo- son cinco horas, y no es porque ahora, ya jubilado, esté menos cansado -siempre he sido así, y mi trabajo nunca fue físico-, ni porque me sienta inseguro mientras duermo, pero lo que si tengo claro, y bajo mi punto de vista, es que el dormir es una pérdida de tiempo, y aunque digan los entendidos que el mínimo necesario son ocho horas, si me levanto con fuerzas para afrontar el resto del día, para que perder el tiempo durmiendo...vamos, digo yo.
Un fuerte abrazo, amiga, y espero y deseo de que hayas disfrutado de un feliz y fresquito verano.
Yo también duermo poco, madrugo mucho y me cunden más los días.
Un abrazo.
Ha fallecido Maricarmen. Q.D.E.P.
Los usureros pueden estar tranquilos, LA JETA ya dejará de molestarles. Una anciana que se vio obligada a luchar sus últimos años de vida para impedir que la echaran de su casa.
Un país donde parece ser que no cabemos todos. Y hasta puede que lo consigan.
Tristeza.
El sueño es fundamental en nuestra salud. Deberíamos tomarlo más en serio. Un abrazo
Buenas noches/madrugada, Maripaz. ¿Despierta o en brazos de Morfeo?
No es nada habitual que ande más allá del mediodía en el ordenador, pero una consulta al Foro de Blogger me ha hecho abrirlo. Son las 4:44.
Yo sí me quedo "roque" en el sofá después de comer y viendo la tv2... No siempre.
Pero sí después de cenar y viendo alguna película... Y nos dan las tantas, como hoy.
Y es que el sofá donde asentamos nuestros reales... es comodísimo. :)))))
Yo tampoco suelo echarme la siesta como mucho doy unas cabezadas. Por la noche me sucede algo parecido a lo tuyo me quedo dormido viendo la tele, pero luego duermo mas o menos tiempo.
Saludos.
Es que eres una gran inquieta y buscadora de la parte bella de la vida por eso no estás a gusto durmiendo. En realidad es una gran ventaja por dices la mayoría
Un gran abrazo!
Un texto sinceramente brillante, Maripaz, que aborda una de las paradojas más profundas de la experiencia humana con una honestidad pasmosa.
Esa resistencia a la postura horizontal no es más que el reflejo de un amor desmedido por la vida, de una mente inquieta que se resiste a apagar la luz para no perderse un solo segundo de la vigilia. Es comprensible que ese estado de inconsciencia y vulnerabilidad cause cierto recelo; al fin y al cabo, dormir exige entregarse por completo a lo desconocido y soltar el control de nuestros propios pensamientos.
Pero qué hermoso cómo conviertes ese insomnio rebelde en un acto de creación: cuando el sueño huye en la cama, dejas que las letras bailen y empiezas a darles vida. Al final, esa lucidez nocturna es la que da forma a reflexiones tan personales y sugerentes como esta.
Un fuerte abrazo.
Tú y tus neuras, Maripaz.
Eres una caja de sorpresas, una persona maravillosa se te mire por donde se te mire. Con esa energía y esa manera de contar las cosas de forma tan humana...
Me quedo maravillado leyéndote y me alegro mucho de ser tu amigo y paisano.
Un abrazo inmenso y gracias por asomarte a mi pequeño rincón. Algún día te regalaré una rosa
también...
Sé feliz. Un gran abrazo.
,
Yo sin siesta no soy persona, jajajajaa
Duermo poco pero la siesta para mí es imprescindible.
Me gustaría dormir más pero no puedo.
Y eso que a veces las pesadillas me maltratan.
Me levanto temprano y, casi siempre, al descansar un poquito después de comer, me vence el sueño y me duermo una media hora.
Me ha gustado tu texto.
Un placer visitarte.
Un saludo.
Maripaz querida, yo tengo cero problema con dormir por las noches. Y, en general, duermo plácidamente entre unas 6 y 8 horas. Si ocasionalmente duermo menos de 6...¡no funciono al día siguiente!
Lo que si NUNCA hice ni hago es dormir siesta ¡Eso sí me parece una "pérdida de vida por andar"!
Pero dormir de noche, ya lo sabes, es reparador y necesario. Lo dicen los entendidos en el tema.
Abrazo va.
Un abrazo
Mi padre, en uno de los libros que escribió, decía "¿El baile? Una sombre vertical de un deseo horizontal". Así que la horizontalidad no está tan mal de vez en cuando :)
Un abrazo, Maripaz.
A mi las sienta me sienta mal, por eso no hago siestas. Además por las tardes yo tengo clases. Después de cenar veo alguna película para dormirme o sino me pongo a leer.
Un abrazo. Mónica.
Que buena reflexión, yo tampoco duermo siestas porque si no la noche se me hace muy larga, pero el dormir es muy necesario, un fuerte abrazo.
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